Maduro estrena programa de radio dedicado a la salsa
Foto de Twitter

Nicolás Maduro estrenó el martes su programa de radio “La hora de la Salsa” que es transmitido por Radio Miraflores.

Maduro comentó que participará una o dos veces por semana como presentador del programa, que se transmitirá de lunes a viernes y estará enfocado en la historia de la salsa, la música y la cultura, pero también abordará temas de política nacional e internacional.

“La hora de la salsa” se sumará al programa de radio y televisión “En contacto con Maduro”, que se transmite los martes en la noche y lleva unas 70 emisiones.

Maduro estrena programa de radio dedicado a la salsa - maduro-hora-salsa-post
Foto de Twitter

El presidente dijo que planea explicar de dónde “proviene la salsa, sus orígenes, qué tiene que ver con nuestro proceso de mestizaje, fusión, ritmo y cultura que trataremos de reivindicar”.

En la primera emisión, Maduro habló sobre los orígenes de la salsa y del grupo venezolano Dimensión Latina, que se dio a conocer a comienzos de 1970 con Óscar D’León como uno de sus cantantes.

Dijo que el espacio radial acompañará al pueblo cada mediodía “y yo estaré aquí itinerante o donde esté y me conectaré con ‘La hora de la salsa’”.

El mandatario resaltó que la esencia de la salsa está en los ritmos afrocubanos, la rumba, la guaracha, el guaguancó y la fusión de toda esa música junto con el merengue dominicano y venezolano, como parte de la cultura caribeña.

Al respecto, subrayó la aportación del panameño Rubén Blades, aunque fustigó las críticas que el compositor de “Pedro Navajas” ha hecho al gobierno bolivariano.

“No importa, a Rubén le perdonamos todo”, indicó Maduro.

En la primera emisión, el gobernante se comunicó telefónicamente con su canciller Delcy Rodríguez, quien le presentó desde Ginebra, Suiza, un informe sobre la evaluación de Venezuela en la Comisión de Naciones Unidas (ONU) sobre Derechos Humanos.

La canciller afirmó que hubo un balance positivo sobre los derechos humanos en Venezuela, el cual recibió el apoyo de las delegaciones asistentes a la reunión.

“¿Con qué logramos esa victoria? Con la verdad”, sostuvo Maduro, quien agregó que la canciller Rodríguez tuvo una “intervención monumental. A Venezuela le tocó presentar el EPU (Evaluación Periódica Universal) y salimos eximidos (aprobados)”.

Señaló que la delegación venezolana reafirmó el compromiso en la defensa del modelo de justicia y equidad social construido en 17 años de gobierno.

Varias organizaciones no gubernamentales, incluyendo Amnistía Internacional, han criticado la situación de los derechos humanos en este país sudamericano y han pedido que se les permita el ingreso para su evaluación.

Durante el programa aprovechó para bailar con su esposa, Cilia Flores.

Maduro baila en el estreno de su programa “La hora de la Salsa” from López-Dóriga Digital on Vimeo.

Asamblea Nacional pospone debate sobre jucio político a Maduro

Mientras el presidente estrenaba un nuevo programa de radio, la Asamblea Nacional de Venezuela decidió postergar el debate sobre el juicio político contra él por supuesta ruptura del orden constitucional.

La decisión busca dar prioridad a las conversaciones para aminorar la crisis política del país.

“En función de dar esa oportunidad que ha pedido el Vaticano, queremos diferir apenas por unos días la agenda de hoy “, dijo el diputado Julio Borges, jefe de la bancada opositora, en alusión a la reunión convocada para el 11 de noviembre entre el gobierno y sus adversarios.

Maduro estrena programa de radio dedicado a la salsa - Asamblea-Nacional-Venezuela
Foto de EFE

Los parlamentarios opositores, que controlan el Congreso por primera vez en 17 años, resolvieron la semana pasada enjuiciar a Maduro después de que un tribunal afín al gobierno bloqueó un proceso de recolección de firmas para activar un referendo con el fin de separar del cargo al gobernante.

Previamente, como un primer gesto para continuar las conversaciones auspiciadas por el Vaticano y varios expresidentes de otros países, el gobierno ordenó la liberación de cuatro de los más de un centenar de detenidos, que algunos consideran “presos políticos”. Entre ellos se encuentra el dirigente del partido opositor Avanzada Progresista, Carlos Melo, quien fue acusado de poseer explosivos y, pese a ser favorecido por una medida de libertad condicional, permanecía bajo arresto.

La coalición opositora informó que en los próximos días presentará una serie de exigencias en la mesa de diálogo, entre las que destacan la restitución del voto, que se vio afectado por la suspensión del proceso para activar el referendo y el aplazamiento de la elección de gobernadores.

“Queremos decir que hemos puesto puntos sobre la mesa”, indicó Borges, y agregó que a las demandas sumarán la liberación de los presos políticos, la posibilidad de que el Congreso recupere las facultades limitadas por el Tribunal Supremo de Justicia (señalado de estar controlado por el oficialismo), y la revisión del cronograma electoral del país de manera completa.

Por último, señaló que pedirán que se adelanten las elecciones presidenciales dado que “el gobierno mató el referendo” y se necesita una alternativa con el diálogo.

“En caso contrario, nos pondremos de pie de esa mesa de negociación y seguiremos en la lucha para dar la pelea por la libertad de nuestro país”, afirmó.

El juicio político contra Maduro es meramente simbólico, ya que la instancia legislativa carece de facultad para destituir al presidente, de acuerdo con la constitución. La decisión final recae en el Tribunal Supremo, cuyos magistrados nunca han votado contra el mandatario.

Maduro fue citado el martes a la Asamblea para defenderse de las acusaciones, pero no acudió a la cita. En días anteriores advirtió que ejercería una acción penal contra los legisladores que insistan en proseguir el juicio, al que catalogó de “golpe de Estado”.

Asimismo, en su programa de radio y televisión “En contacto con Maduro” que se transmite los martes, el mandatario celebró que “como resultado de la instalación del proceso de diálogo”, la oposición haya tomado decisiones “sensatas”.

“¿Cuál es nuestra exigencia fundamental en esa mesa? Primero, que hay que dialogar, que hay que abandonar los planes conspirativos, golpistas, y todas las ideas extremistas de cosas que no están en la constitución”, dijo en alusión al juicio político en su contra.

Los comentarios de concordia iniciales del gobernante rápidamente dieron paso al enfrentamiento con el partido Voluntad Popular -del encarcelado líder opositor Leopoldo López-, que a regañadientes aceptó la decisión de la coalición por un tiempo limitado y afirmó que “hará todo lo que tenga que hacer” para que Maduro vuelva “al carril de la Constitución”.

“Yo aspiro a que los tribunales tomen cartas en el asunto… y como jefe de Estado apoyaré todas las decisiones para que pague con la justicia este grupo terrorista”, manifestó, sin dar detalles.

Además del aplazamiento del debate para iniciar el juicio se anunció que también se suspendería la convocatoria de una marcha al palacio presidencial el 3 de noviembre. Las inmediaciones del palacio de gobierno han estado vedadas para los manifestantes opositores por más de una década.

El diputado opositor Henry Ramos Allup afirmó que no le temen “al costo político de la decisión”, pero que el Vaticano pidió la suspensión de las protestas para evitar choques y no empañar el proceso de diálogo.

Redacción