Francia volverá obligatoria la vacunación ante expansión de ómicron
Fila para prueba COVID-19 en Francia. Foto de EFE

El Gobierno de Francia aprobará la próxima semana un proyecto ley anti-COVID, que obligará a la vacunación como única opción para obtener el pase sanitario, ante la aceleración de la epidemia con la variante ómicron.

Tras una reunión del primer ministro, Jean Castex, con las asociaciones de municipios, el portavoz del Gobierno, Gabriel Attal, anunció que el lunes se celebrará un Consejo de Ministros extraordinario, en lugar del 5 de enero como estaba previsto inicialmente, para adoptar el proyecto de ley sobre el certificado de vacunación.

Francia durante pandemia de COVID-19. Foto de EFE

Antes de que acabe la próxima semana el texto iniciará su tramitación parlamentaria, que se espera que pueda estar finalizada durante la primera quincena de enero.

“Si el virus se acelera, nosotros también tenemos que hacerlo”, dijo Attal en declaraciones a la prensa.

El portavoz justificó este adelanto por el incremento de la incidencia, que se ha situado en 573 casos por cada 100 mil habitantes, “un récord” para Francia.

Apuntó en particular al avance de la variante ómicron, que ya representa 10 por ciento en el país, pero cuya incidencia es superior en algunas regiones, como París, donde uno de cada tres positivos son de esta cepa.

A diferencia del pase sanitario actual, que se obtiene con la vacuna pero también con un test negativo de menos de 24 horas, el de vacunación solo se entregará a las personas que se hayan pinchado.

Aunque 90 por ciento de los adultos franceses ya se ha vacunado, unos 5.6 millones siguen sin hacerlo y el Gobierno apuesta por medidas coercitivas, como el certificado de vacunación que se exigirá para tomar algo en un bar o un restaurante o para ir al cine, a un espectáculo, o a un estadio, para incitarlos a hacerlo.

Attal aseguró que hay consenso sobre la necesidad de enviar mensajes de prudencia a la población de cara a las fiestas navideñas y limitar al máximo los contactos. Por eso se ha acordado anular las diferentes ceremonias de fin de año que organizan instituciones y partidos.

Hay un “sentimiento de unión y solidaridad”, dijo el portavoz, que señaló que “aunque las previsiones son inquietantes hay armas para luchar”.

El Ministerio de Economía anunció medidas de apoyo económico a los sectores afectados por la anulación de actos, como empresas de catering, agencias de viajes u organizadores de eventos.

Con información de EFE