Descubrimiento del Titanic fue gracias a misión secreta de la Marina de EE.UU.

Foto de National Geographic
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Esta historia se cuenta con detalles en  la nueva exposición del National Geographic denominada: "Titanic: La historia no contada", la cual fue inaugurada en Washington, D.C.

El hallazgo de los restos del Titanic, acontecido el 1 de septiembre de 1985, fue gracias a una misión secreta de la Marina de los Estados Unidos encargada al oceanógrafo estadounidense Robert Ballard.

Esta historia se cuenta con detalles en  la nueva exposición del National Geographic denominada: “Titanic: La historia no contada”, la cual fue inaugurada el pasado miércoles en Washington, D.C., y en donde se detalla el descubrimiento del oceanógrafo Robert Ballard, mostrando elementos recuperados de sobrevivientes y botes salvavidas.

Ballard se acercó a la Marina estadounidense para pedir fondos en la utilización de una tecnología que creía podría encontrar los restos del trasatlántico británico, sin embargo, el organismo militar le pidió que utilizara dicho instrumental robótico para encontrar  los submarinos USS Thresher y el USS Scorpion, los cuales se hundieron en el norte del océano Atlántico, durante el apogeo de la Guerra Fría.

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Ballard le propuso a Ronald Thunman, entonces subjefe de operaciones navales, que la fachada sería que estaban encontrando lo restos del Titanic en dicha zona del oceano Atlántico.  “Estás loco, pero cumples tu misión, no me importa lo que hagas con el resto de tu tiempo”, detalló Thunman.

Luego de analizar los restos de los dos submarinos, Ballard y su equipo solo tuvieron doce días de plazo para encontrar los restos del Titanic, caso que estudió minuciosamente y en donde aplicó una técnica distinta a otros investigadores.

“Pensé que tal vez no debería buscar el Titanic, sino calcular su campo de desechos. Más o menos como si quisiera fotografiar a un ciervo que se esconde en el invierno, buscaría sus huellas y seguiría sus pasos”, recalcó el oceanógrafo estadounidense.

Finalmente, la madrugada del 1 de septiembre de 1985, con un mar en calma y sin luna, la tecnología sumergible robótica de Ballard entregaba imágenes de la caldera del Titanic.

“Estábamos en el mismo lugar donde se hundió Titanic. Estuvimos allí “, detalló Ballard.

Con información de USA Today


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