Minuto a Minuto

Nacional Empresarios de EE.UU. rechazan reforma contra doble nacionalidad para gobernantes de México
La Amsoc sostuvo que la medida limita los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad y cuestionó su aprobación sin consultar a los afectados
Internacional Condenado a muerte en EE.UU. sale de prisión después de 41 años debido a una prueba de ADN
El hombre fue declarado culpable y condenado a muerte por el asesinato de Eva Olesen, tía de un exjefe de policía de Provo
Nacional Aseguran 477 productos presuntamente pirata en plazas del Centro Histórico de CDMX
El operativo en Friki Plaza, Fan Center y Plaza Meave permitió localizar videojuegos, consolas, accesorios y figuras coleccionables
Internacional La polémica ley contra el odio que Delcy Rodríguez promovió y hoy pide reformar
La sociedad civil, la oposición y organizaciones internacionales denuncian su uso para perseguir a la disidencia política y limitar la libertad de expresión
Internacional Trump desiste de su batalla legal contra pago de indemnización a la autora E. Jean Carroll
Trump debía pagar 5.6 millones a E. Jean Carroll, correspondientes a una indemnización de cinco millones de dólares más intereses
Desempleo se disparó en 2020 en la OCDE y supera el nivel de la crisis de 2008
Planta automotriz dentro del T-MEC. Foto de EFE

El choque económico por la pandemia de coronavirus COVID-19 disparó la tasa de desempleo en el conjunto de la OCDE, que alcanzará a finales de 2020 el 9.4 por ciento, un nivel muy superior al de la crisis financiera de 2008 y que podría empeorar aún más si se producen rebrotes de la enfermedad.

En su informe anual de perspectivas del mercado de trabajo publicado este martes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calcula que el empleo caerá de media en sus países un 4.09 por ciento este año, pero el porcentaje será del 4.98 por cciento si hay una segunda oleada de la pandemia.

La tasa de desempleo del conjunto de la OCDE, que era de apenas el 5 por ciento en febrero antes de que se dejaran sentir los primeros efectos de los confinamientos en sus países miembros, creció al 8.4 por ciento en mayo, una décima por encima del pico que se registró durante la anterior crisis financiera global de 2008-2009.

De ahí seguirá en una senda ascendente hasta el 9.4 por ciento a finales de año, en razón de una caída sin precedentes del producto interior bruto (PIB) del 7.5 por ciento.

Eso, si no se produce un nuevo brote del coronavirus de aquí a finales de año, que agravaría la situación y elevaría el desempleo en ocho décimas más por un hundimiento del PIB del 9.3 por ciento.

Para finales de 2021 la tasa de desempleo bajará, pero seguirá a un nivel muy elevado, del 7.7 por ciento, siempre que se materialice una esperada recuperación económica. Porque en el escenario de un segundo rebrote, el desempleo se quedaría en el 8.9 por ciento.

Colombia, con descensos del 10.63 y del 12.58 por ciento, respectivamente, será el país miembro que sufrirá el mayor descalabro debido a la situación de partida y a que, como buena parte de Sudamérica, es uno de los más sacudidos por el coronavirus.

A continuación se sitúan Estados Unidos (con retrocesos del 8.15 por ciento y 9.84 por ciento), Irlanda (6.67 por ciento y 8.21 por ciento), Portugal (5.65 por ciento y 7.10 por ciento) y España (5.28 por ciento y 6.38 por ciento).

Huellas duraderas en el mercado de trabajo

La crisis dejará una larga huella en la economía, de forma que la renta per cápita en la mayor parte de los países miembros retrocederá el año próximo a niveles de 2016 en el mejor de los casos, y a los de 2013 si hubiera una segunda oleada de la pandemia.

La OCDE justifica las medidas de confinamiento para evitar el colapso de los sistemas sanitarios e impedir “miles, si no millones de muertes”. Pero en los primeros tres meses de la crisis indujeron un bajón de la actividad económica de, al menos, el 15 %.

El número de horas trabajadas descendió en ese periodo diez veces más que en los tres primeros meses de la crisis financiera global en 2008-2009, pese a que un 39 % de los asalariados, de media, ha estado teletrabajando.

Las empresas han recurrido masivamente a fórmulas de desempleo parcial (ERTE), que han llegado a afectar al 25 por ciento de los asalariados en el conjunto de la organización, con porcentajes muy variables: hasta el 70 por ciento en Nueva Zelanda, el 55 por ciento en Francia, el 30 por ciento en Alemania, el 18 por ciento en España, o menos del 1 por ciento en Estados Unidos.

El director de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales en la OCDE, Stefano Scarpetta, considera que esos dispositivos constituyen “una medida importante y positiva”, en particular en una crisis como ésta en la que se ha impuesto el cierre temporal del negocio a muchas empresas.

Para Scarpetta la prioridad más urgente es evitar una segunda ola de la pandemia y prepararse para el caso de que se materialice. Eso pasa por el teletrabajo al que pueden recurrir alrededor de un tercio de los empleados en condiciones normales.

Proteger a los más vulnerables

Para los empleados que corren mayor riesgo de infectarse en el trabajo, lo fundamental es fijar protocolos sanitarios y de seguridad rigurosos y garantizarles cobertura generosa en caso de caer enfermos para que no se vean obligados de seguir, con el riesgo de contagiar a otros.

Deberán continuar recibiendo ayudas, al menos temporalmente, las empresas y los asalariados de sectores que siguen sin poder volver a la actividad, como una parte del turístico.

Pero, simultáneamente, habrá que reorientar a aquellos que están en negocios que han dejado de ser viables hacia otros con futuro.

Los autores del informe destacan que, como las perspectivas de encontrar trabajo serán bajas, algunos países deberían ampliar la duración de los subsidios de desempleo, y eso será todavía más necesario en caso de rebrote de la pandemia.

Con información de EFE