Los riesgos detrás de las apps que convierten tus fotos en dibujos 3D
Foto de Cristina Zaragoza para Unsplash

Casi un año después del regreso de la fiebre de FaceApp y el hashtag #faceappchallenge, una nueva aplicación ha llegado a las redes sociales: Voilá Al Artist, la cual permite a las personas convertir tus fotos en dibujos 3D.

Ante la creciente popularidad de esta aplicación, los expertos de Kaspersky recordaron que es importante conocer lo que implica el uso de la tecnología de reconocimiento facial, así como el otorgar accesos de privacidad a apps.

Una reciente encuesta reveló que ha habido una mejora significativa en el interés de los mexicanos sobre el uso y protección de sus datos personales: 48 por ciento afirmó leer los permisos y accesos antes de descargar una app; un incremento de 2 puntos porcentuales en tres años, si se compara con la del 46 por ciento que dijo leer estas condiciones en 2018.

Esta es una buena noticia ya que, con el crecimiento continuo de datos personales que se comparten en internet y reportes de filtración de datos, ahora no es el mejor momento para bajar la guardia, pues una actitud despreocupada o trivial hacia la privacidad podría convertir a los usuarios en un objetivo fácil para los ciberdelincuentes.

Al analizar los términos de privacidad de Voilá Al Artist, expertos señalaron la cláusula que dice que las fotos subidas a la aplicación pasan a ser propiedad de la empresa. Sin embargo, un indicio positivo es que la aplicación cuenta con su propio modelo de monetización, con anuncios y ofertas pagas dentro de la app, señal de que el interés comercial, como la venta de las fotos recopiladas, no es el objetivo principal.

Según los expertos, lo más probable es que las fotos se usen para el entrenamiento de tecnologías de Inteligencia Artificial y reconocimiento facial, como sucedió en los últimos años con FaceApp.

“Algo que las personas deben evaluar es que, hoy en día, el uso de tecnologías de reconocimiento facial para la autenticación de cuentas y servicios va en aumento, ya sea para desbloquear un teléfono móvil o acceder a la cuenta de banca en línea. Pese a que estas empresas usen las imágenes de manera legítima, las bases de datos donde son almacenadas pueden ser blanco de ciberataques, poniendo en jaque nuestra identidad y privacidad”, advirtió Fabio Assolini, analista senior de seguridad en Kaspersky.

Según Assolini, una vez que las imágenes pasan a ser propiedad de la empresa que las recopila, esta tiene la responsabilidad de protegerlas y asegurar que los ciberdelincuentes no tengan acceso a ellas. Sin embargo, la mayoría de estos datos se almacenan en servidores de terceros y se procesan en la nube.

De hecho, a finales de 2019, se detectó que 37 por ciento de las computadoras, tanto servidores como estaciones de trabajo utilizadas para recopilar y almacenar datos biométricos, como huellas dactilares, plantillas de rostro, voz e iris, y que tenían instalados productos de la compañía, registró al menos un intento de infección de malware.

Ya que el nivel de protección aplicado varía para cada empresa, es importante tener en mente los riesgos e implicaciones que puede conllevar el compartir o autorizar el uso de datos biométricos o nuestra información personal antes de hacerlo”, agregó el analista.

Para tener una vida digital más segura, expertos recomendaron:

  • Antes de descargar una aplicación, comprobrar quién es el desarrollador. Las aplicaciones fraudulentas suelen utilizar nombres de personas o el nombre de empresas falsas.
  • Siempre descargar la aplicación de las tiendas oficiales, ya que pasan por un control que reduce las posibilidades de encontrar programas maliciosos.
  • Leer la declaración de privacidad y los permisos requeridos en el proceso de instalación para averiguar a qué información tendrá acceso la aplicación. Toma una decisión consciente.
  • Tratar el reconocimiento facial como una contraseña y ser cauteloso con quién y dónde la compartes.

Con información de López-Dóriga Digital