Minuto a Minuto

Nacional CDMX realizará tres simulacros sísmicos durante 2026
Durante los simulacros se activará la alerta sísmica y el Sistema de Alertamiento Masivo enviará un mensaje hipotético a los teléfonos móviles
Internacional Despidos masivos en The Washington Post: ¿está muriendo a oscuras la democracia en EE.UU.?
El anuncio de despidos masivos en la plantilla en The Washington Post despertó temores sobre la libertad de expresión en la era Trump
Deportes Guadalajara enlaza 5 triunfos y lidera el torneo Clausura con paso perfecto
Las Chivas de Guadalajara derrotaron por 1-2 a Mazatlán y con 5 triunfos en igual número de salidas, lideran sin oposición el torneo Clausura
Nacional Hallan muerto al joven Jan Emiliano Rojas Neri, desaparecido en Cuautitlán Izcalli
Rojas Neri fue visto por última vez en la colonia Cofradía de San Miguel I, en el Estado de México
Nacional Omar García Harfuch se reúne con Grecia Quiroz
Grecia Quiroz y García Harfuch abordaron temas relacionados con el avance de la investigación del asesinato de Carlos Manzo

De la visita guiada al mundo de los huachicoleros que ha ocupado estos días este espacio, concluyo que no son los pueblos del huachicol a los que hay que sellar con soldados y policías. Ni siquiera los ductos perforados en las regiones huachicoleras por antonomasia de Tamaulipas, Veracruz, Guanajuato y Puebla.

Lo que hay que cerrar, en el sentido de evitar fugas, son los puntos de salida del combustible de Pemex, es decir: sus terminales de distribución, y los puntos de venta legal de Pemex, es decir: las gasolineras.

Ambos puntos están dentro de la órbita de control y de conocimiento de la empresa. En el primer punto, Pemex envía el combustible por pipas o ductos. En el segundo, lo vende a gasolineras que tienen como único proveedor a Pemex mismo.

El asunto aritmético es muy simple: si salen mil litros de las terminales de Pemex no puede haber sino mil litros en las gasolineras.

Salvo por los márgenes de evaporación de los combustibles, cualquier diferencia entre lo que expenden las terminales de Pemex y lo que expenden las gasolineras es una irregularidad, el indicio de una fuga o de una transa. La fuga y la transa del huachicol suman 20 mil millones de pesos al año.

El hecho increíble es que Pemex no tiene un control efectivo ni de cuánto líquido sale de sus terminales, ni de cuánto venden sus franquiciados exclusivos, los gasolineros, a pesar que ejerce sobre estos un doble monopolio legal: como proveedor y como dador de las franquicias.

Desde luego no son los pueblos del Triangulo Rojo de Puebla los que hacen el negocio y se apropian de tamaña sustracción. No es metiendo soldados y policías a sus calles como se arreglará el enorme robo.

El camino está en controlar los flujos que salen de Pemex y que venden al público las gasolineras.

El tamaño del descontrol incluye el caso, que me refirió en estos días un alto funcionario de Pemex, de una gasolinera que lleva año y medio vendiendo sin haberle comprado a Pemex un litro de combustible.

No hace falta un ejército de soldados y policías para combatir al huachicol. Lo que se necesita es un pelotón de ingenieros, administradores, contadores e inspectores fiscales, que sellen las fugas en el punto de salida y en el punto de llegada, hasta que las cifras cuadren en los dos puntos.

[email protected]