Minuto a Minuto

Nacional Pipa estalla tras chocar contra tren en Querétaro; cerraron la carretera estatal 100
La carretera estatal 100 fue cerrada a la circulación por el choque de una pipa de combustible contra un tren
Ciencia y Tecnología Exposición a contaminación conlleva un aumento de grasa corporal, revela estudio
Un estudio reveló que la exposición a largo plazo a la contaminación atmosférica puede contribuir a un aumento de la grasa corporal total
Economía y Finanzas Rocío Nahle anuncia incrementos salariales para trabajadores del estado en Veracruz
Rocío Nahle García oficializó un importante paquete de incrementos salariales destinados a los trabajadores al servicio del estado de Veracruz
Entretenimiento The Rolling Stones anuncian su nuevo álbum ‘Foreign Tongues’, ¿cuándo saldrá?
The Rolling Stones detallaron la fecha en que saldrá su nuevo álbum de estudio, el cual fue titulado 'Foreign Tongues'
Internacional Trump revela cuánto ejercicio hace: “un minuto al día”, bromea
El presidente de EE.UU., Donald Trump, reveló que "si tengo suerte" realiza ejercicio "un minuto máximo, al día"

Donald Trump se ha vuelto tan disruptivo y amenazante con sus aliados que resulta muy difícil creer que, en medio de sus exabruptos sobre Groenlandia en el Foro Económico de Davos, haya planteado algo en lo que sí habría que hacerle caso.

En medio de sus amenazas arancelarias, su apetito por el “pedazo de hielo” y sus desplantes a la OTAN, pasó desapercibida una reflexión que debería escuchar sobre todo el gobierno mexicano.

El futuro energético estadounidense no está a cargo de empresas estatales al borde de la quiebra, ni tampoco es un futuro verde, tampoco negro, es atómico.

Trump, con esos tintes inconfundiblemente lopezobradoristas, se burló de los europeos por arruinar sus paisajes con los aerogeneradores. Llamó “the Green New Scam”, a esos ventiladores gigantes que China fabrica, pero que no usa, que matan a los pájaros, pero no aportan la energía eléctrica suficiente para Europa.

Y aunque con ese estilo bochornoso, el Presidente de Estados Unidos planteó un asunto irrefutable: hoy la mejor energía eléctrica, suficiente y segura es atómica, no eólica o solar.

Trump es un enamorado del petróleo y del carbón, le tienen sin cuidado las medidas proambientales, pero alguien lo convenció de algo real, la energía nuclear es hoy la fuente más segura y confiable del planeta.

Las centrales nucleares operan hoy al 92% de su capacidad, que es el doble de la fiabilidad del carbón o del gas, y sin las intermitencias del viento o el sol.

Además, la energía nuclear es 800 veces más segura que el carbón y 600 veces más segura que el petróleo. Estadísticamente, para que la energía nuclear causara el mismo daño, en accidentes laborales y medioambientales, tendría que haber un accidente del tamaño de Chernóbil cada 18 días.

Estos datos no hay que verlos desde la perspectiva de los impresionantes campos eólicos en las costas del Báltico, sino desde la perspectiva de este socio comercial que, entre otras tantas desventajas, tiene una política energética estatista y petrolizada.

Todo aquel invento retórico del gobierno mexicano del nearshoring se topaba con la realidad de un régimen con tintes autoritarios, que se apropió del Poder Judicial, que ha desmantelado instituciones, pero, sobre todo, que es incapaz de garantizar sustentabilidad energética.

México produce alrededor de 58% de su energía eléctrica a través del ciclo combinado. Y solo para documentar nuestro optimismo, esta semana el gas natural ha subido 34% su precio por el vórtice polar que ahora afecta a Estados Unidos.

De la energía eléctrica 10% se produce con hidrocarburos, energía cara y sucia; 4% con carbón, que es poca electricidad, pero de alto costo de producción.

Del lado de las energías limpias, como a López Obrador le molestaban tanto los aerogeneradores como a Trump, México apenas produce 25% de su energía de esa forma, en medio de pocas inversiones y trabas regulatorias.

Y la planta nuclear de Laguna Verde, en Veracruz, produce cerca de 5.0% de la energía eléctrica del país.

En esa, hay que decirlo, Donald Trump tiene un punto a su favor y México debería explorar con apertura a las inversiones privadas las oportunidades de mejorar su matriz energética con átomos y no con dogmas.

El futuro energético estadounidense no está a cargo de empresas estatales al borde de la quiebra, ni tampoco es un futuro verde, tampoco negro, es atómico.