Minuto a Minuto

Nacional Hallan droga en base de transporte público de Cuernavaca; “eran obligados”, dice líder del gremio
La base de la Ruta 7 del transporte público de Cuernavaca quedó bajo resguardo policial tras el hallazgo de droga
Nacional Confirman absolución de Israel Vallarta por secuestro
Un Tribunal Colegiado concluyó que no existen elementos suficientes para acreditar la culpabilidad de Israel Vallarta y confirmó su sentencia absolutoria
Nacional Metro CDMX reporta afluencia alta en dos líneas; caída de objeto retrasa el servicio
La caída de un objeto metálico a la zona de vías retrasó el servicio en la Línea 2 del Metro CDMX
Nacional Alcalde de El Naranjo, en San Luis Potosí, invita a celebrar el Día del Padre con “chicas buena onda”
La invitación fue hecha por Rafael Olvera Torres, alcalde de El Naranjo, mediante un video publicado en las redes sociales
Internacional Parlamento Europeo presiona a Cuba: exige liberar presos políticos y abrir transición
Si se pretende reflejar el deterioro en la isla hay que explicar todas las razones que conducen a ella, les replicó una negociadora
Uno de cada 115 niños en México padece autismo
Este jueves 2 de abril, se conmemora el Día mundial de concienciación sobre el autismo. Foto de Unsplash

En el marco del Día mundial de concienciación sobre el autismo, que se conmemora este jueves 2 de abril, la UNAM recordó que en México los trastornos del espectro autista afectan a uno de cada 115 niños.

Diana Patricia Guízar Sánchez, académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, afirmó que para ayudar a los menores a desarrollar su lenguaje y a tener interacción social básica, son fundamentales los primeros 18 meses de vida.

La especialista explicó que de acuerdo con estudios de la fundación Autism speaks, los casos diagnosticados en nuestro país son causados principalmente por factores genéticos hereditarios, aunque también pueden relacionarse con infecciones congénitas agrupadas en el perfil TORCH (toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus y herpes).

La psiquiatra infantil explicó que los trastornos del espectro autista (TEA) incluyen lo que antes se conocía como autismo y el síndrome de Asperger; quienes los presentan pueden tener síntomas desde muy leves hasta severos.

“Lo ideal es hacer el diagnóstico antes de los tres años de vida; el mejor escenario es a los 18 meses para estimular el lenguaje, el desarrollo sicomotor y actividades de la vida diaria”, dijo la también coordinadora de Investigación Educativa de las Especialidades Médicas, en la Unidad de Posgrado de esta casa de estudios.

“Antes se decía que el paciente con autismo no hablaba, pero no necesariamente, aunque puede ser que ni siquiera se comunique, que no toleren el contacto con las personas. Otros no entienden algunos términos en la comunicación social o tienen un lenguaje muy elaborado para su edad. 

“Además, tienen rutinas repetitivas o conductas estereotipadas, pero pueden ir a la escuela. El nombre de espectro permite incluir a una mayor cantidad de niños que tienen síntomas que antes no eran tomados en cuenta”, agregó la también maestra en Ciencias.

Estos trastornos se deben a alteraciones en la formación del cerebro, que se forma desde que el bebé está en el útero de su madre. Además, los primeros dos años de vida son una etapa en la que se debe vigilar el buen avance neurológico a partir del desarrollo social, emocional, motor (fino y grueso) y del lenguaje.

Los papás deben estar alertas a los siguientes signos: si después de los tres meses los bebés no fijan la mirada, si no voltean hacia donde hay ruido, o si alrededor de los seis meses no responden a juegos como sonreír a sus padres cuando se acercan o se alejan. “Son tan sutiles que a veces no se detectan”. 

La siguiente señal es el lenguaje, “si a los 24 meses aún no piden agua, leche o dicen mamá”, ejemplificó.

El tratamiento para las personas con TEA depende de la sintomatología. “No se modificará la estructura cerebral con ningún medicamento, pero pueden darse algunos para disminuir la irritabilidad en niños que se golpean o gritan; también hay comorbilidad con el déficit de atención e hiperactividad. Hay que tratarlo, pero muchas veces se requieren terapias conductuales y de lenguaje para desarrollar habilidades sociales e interactuar con el otro”.

Finalmente, la especialista llamó a los padres de familia a informarse ante cualquier duda sobre el desarrollo de sus hijos. “A veces sólo es un trastorno del lenguaje, una alteración motora que les impide hablar y no tiene que ver con el autismo. Pero si el diagnóstico es positivo, no significa una sentencia de muerte, hay muchas cosas que se pueden hacer”.

Con información de López-Dóriga Digital