Samhain
Fotos Claudia Gómez

Mis pies grandes tocaron el mundo celta hace poco más de seis años, vibraron cuando descalzos sintieron el suelo terroso. Entonces abracé los caminos que se abrieron a mi encuentro y cerré los ojos cuando el sol brilló sobre mi rostro. Hubo días donde mi piel sintió la lluvia suave y el viento soplando sobre mi espalda. Entonces recordé cómo guardar en mi corazón con gratitud la remembranza de todas las cosas buenas.

Foto de Gastronomada / Esterribas.
Foto de Gastronomada / Esterribas.

Las calabazas gigantes brotaban por encima de la tierra y las hojas se desprendían de los árboles en colores rojizos y naranja junto a las vides ya sin uvas. No hay como el otoño para acercarse a la tierra, olerla y reconectarse con uno mismo a través de ella, mientras se cruzan a pie 280 kilómetros de valles y montañas, en un peregrinar que abraza la posibilidad de escuchar el corazón.

Hubo un día mágico camino a O´Cebreiro; llevaba 28.4 kilómetros desde Villafranca, por la tarde el cielo se pintaba de rosado y morado. Guarde silencio montaña arriba, mientras llevaba solo mis pensamientos y llegué sin aliento. Vi al sol retirarse temprano en el horizonte, y mi sombra se abrazaba al suelo.

Fotos Claudia Gómez
Fotos Claudia Gómez

La vía láctea se abrió paso con Sirio, seguida de las primeras estrellas y de pronto comenzó la danza de las perseidas, que altaneras cruzaban la mancha de leche en lo alto. La luna escondida les daba permiso de pasar cual cometas, mientras yo lo sentía como un símbolo amoroso solo para mi. La temperatura descendió y abajo en el valle cruzando la calle donde hay un muro de piedra, observé una hoguera.

Una queimada, acompañada de conjuros ancestrales, un caldo gallego y la compañía de mis compañeras de camino, enmarcaron la belleza de un pueblo mágico; para mi uno de los más extraordinarios del camino. Agotada salí rumbo a mi cuarto con una sensación extraña.

Me tocó dormir en la parte alta de una casa que alberga una de las tiendas del pueblo, contaba en sus piedras un ciento de siglos. Una pequeña ventana de madera me dejó ver la neblina que fue ocupando la única calle. La campana de la iglesia tocó doce campanadas y yo sentí que mi cuerpo cansado, me impulsaba a la cama después de un baño caliente en una diminuta tina.

Metida entre las sábanas, con las luces apagadas, mis extremidades comenzaron a tener movimientos involuntarios, comencé a vociferar una lengua extraña. Un humo amarillo con olor a tierra mojada, entró por el resquicio de la puerta y en el sopor de un sueño ví el final del verano.

Hoy se reúnen todos los espíritus malignos, van encarnándose en animales; aparecen gatos negros, murciélagos, búhos; comienza la época del frío. Es tiempo de oscuridad y decadencia. Me visto de blanco de pronto soy más alta, llevo un cinturón a la cintura, una trenza larga que toca mis rodillas, tengo manos grandes y un corazón que late rápido en medio de mi pecho.

Estamos en Samhain tiempo que permite a las almas de los muertos volver a sus casas terrenales por este día. Un tiempo liminal en el que se levanta el velo entre los reinos humano y espiritual. Preparada desde hace algunos días, hemos construido una inmensa fogata sagrada de roble. Hoy comienza la quema de animales y cosechas. Es tiempo sagrado para reunirnos y poner en marcha asuntos importantes, todos expectantes asistiremos a la toma de posesión del nuevo rey. Se saldarán las deudas y se llevarán a cabo juicios por los delitos más atroces y haremos justicia en consecuencia.

Al bajar la montaña, entre cientos de castaños frescos, veo hombres y mujeres usando pieles de animales, llevan sus cabezas en forma de disfraces. Al llegar al espacio que brilla con el fuego que salta, están los que adivinan la suerte del año venidero, usando los restos de los animales sacrificados.

Mientras bebemos vino, la noche se llena de bailes, aparece una batalla donde el arma más poderosa es el amor. Las casas de la aldea tienen las puertas abiertas, así estos seres que no habían visto la luz desde su partida, sólo este día, les será permitido interactuar con los seres vivientes.

Así embriagados por la euforia, confundidos los seres vivos les daremos los dones de los dioses en forma de dulces. Y lo bueno, lo bello y lo verdadero volverá a reinar.

En forma natural asociamos esta fiesta con la muerte humana. El calendario marca el 31 de Octubre. Estos días no tienen tiempo, no pertenecen ni al verano ni al invierno. El reino humano ya no está sujeto a las reglas del mundo físico, es época de paz. Estando el reino espiritual tan cerca, este no es el momento para las triviales peleas humanas. Es tiempo de reflexión, de soltar y comenzar a edificar para lo que viene.

Así que hoy es el último día del año, mañana comienza un ciclo nuevo y serán enmarcados por la fiesta de Samhain. Sí, somos celtas y acompañamos estos montes durante unos tres mil años. Fuimos un pueblo que ocupó las islas británicas, la parte del norte de Francia y España.

Bailo; bailo como si algo se apoderara de mí y he bebido de las copas de plata destinadas a la clase sacerdotal, he comido de las plantas destinadas a la festividad y he orado a los dioses pidiendo creatividad, serenidad y claridad. Todo se mueve, un mareo profundo me hace perder el equilibrio y caigo al suelo. Tendida ahí veo el fuego de la hoguera tomando formas, se van volviendo seres que danzan a mi lado.

Suena el despertador, son las cinco y media me toca levantarme para una nueva jornada, hoy caminaré un poco más de treinta kilómetros. No puedo evitar sentir un dolor fuerte en la cabeza, un olor a vino ha impregnado la almohada donde he dormido. Se que solo fue un sueño pero sobre la silla hay un collar de muérdago que no estaba ahí, los celtas creían que esta planta tiene propiedades para hacer a las personas invisibles, además de sus poderes curativos. Una sonrisa inevitable cruza mi rostro.

No me queda más remedio que sentarme, embadurnarme los pies con vaselina para cuidarme de las ampollas. Desenredo el pelo que es una maraña, me extrañan las pequeñas ramas, bayas y hojas secas. Recojo mi mochila y tomo mis bastones recargados junto a la cama y antes de salir me pongo el collar, lleva el símbolo de awen*. Bajo las escaleras empinadas, me alegra saber que me faltan muchas jornadas hasta Santiago de Compostela, comienzo a cantar una melodía:

Era a noite máis perigosa do ano, as portas do outro mundo abríanse e as ánimas visitaban a terra.
Para afastar as perigosas ánimas defuntas e errantes, adoitaban poñer no alto das muradas dos castros as caveiras iluminadas dos inimigos mortos en campaña.**

Cierro la puerta tras de mí y recibo la brisa helada, hoy estamos a menos tres grados y vuelvo a sentir el corazón latir con fuerza en medio de mi pecho.

DZ

* Awen es una palabra galesa que significa inspiración, usualmente poética. Un círculo grande que enmarca tres pequeños círculos de los que descienden tres pequeños rayos. Simboliza la fuerza vital, la energía inspiradora que envían los dioses a los hombres. La conexión con éstos que permite al hombre adquirir sabiduría, energía e inspiración.

**del libro “Samaín, a festa das caliveras”, del profesor Rafael López Loureiro, Kalel.

PD Los romanos conquistaron a los celtas en el año 43 d. C. y gobernaron esta zona por 400 años, y así cambiaron la celebración de los celtas por dos festividades romanas. Una de ellas llamada “Feralia” que se celebraba a fines de octubre para honrar a la muerte y la otra era una festividad a la diosa “Pomona” que era la diosa de los árboles y los frutos.

Los romanos introdujeron el cristianismo a los celtas, pero estos mantuvieron muchas de sus costumbres que más bien influyeron en los romanos, tanto así que los romanos celebraban el 13 de mayo el “día de todos los santos difuntos” pero por toda la influencia celta, lo pasaron al 31 de octubre. Incluso le dieron el nombre de “All Hallows’ Even” que significa “víspera de todos los Santos”. En el siglo VXI.
Los Celtas no escribieron nada, por lo que todo lo que sabemos es a través de los romanos, que empuñaron sus escritos en papiros cargados de su cosmogonía, de su sed de conquista. Durante los primeros siglos de la cristiandad a los pueblos paganos se les reprimió con dureza y hay escritos que hablan de que las fiestas del fin de otoño eran orgías de adoración al diablo llenas de sacrificios humanos. Hay algo en mi que lo pone en duda.
La calabaza que se usa hoy, simboliza la cosecha de la festividad romana, pero la leyenda que nos la trae al presente viene de Irlanda, donde un hombre llamado Jack, que era tan tacaño, se le había prohibido entrar al cielo, y por eso andaba errante por el mundo hasta el día del juicio final; alumbrando con una linterna.

Trick or treat; una amenaza dulce o treta. Viene de una tradición protestante que se mezcló burlona a la fiesta de Halloween. Durante la persecución de los protestantes contra los católicos en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII, el rey protestante Jaime I y su Parlamento fueron víctimas de un intento de atentado pero el plan fue descubierto.

Esto generó una fiesta burlona en que bandas de protestantes ocultos con máscaras celebraban la fecha visitando a los católicos y exigiéndoles cerveza y pasteles.

Otra posibilidad que se abre al de dar y comer dulces, aparece en Europa en el siglo IX cuando, cada 2 de noviembre, los cristianos iban de pueblo en pueblo pidiendo tortas de alma (pedazos de pan dulce).

Se dice que cuantas más recibían, más prometían rezar por la paz de los parientes muertos de los donantes. Pero a mi me gusta la idea de que los dulces eran una invitación a restaurar, suturar y llenarnos de dones para el camino que sigue.

Convocadas por el diablo, llegaban en sus escobas según contaban las leyendas de algunos pueblos, para participar en los aquelarres y aprender nuevos hechizos en dos fechas importantes el 30 de abril y el 31 de octubre . Así aparecen las brujas en las fiestas de Halloween.

¿y estas de donde vienen? aparecen en la Biblia, en la historia del rey Saúl que consulta a la así llamada “bruja de Endor”. Después aparecen en el período clásico en la forma de “estirges”, unas temibles criaturas aladas con forma de harpías o lechuzas que se alimentaban de la carne de bebés.
Circe, la hechicera de la mitología griega, era una especie de bruja capaz de transformar a sus enemigos en cerdos. Así era también su sobrina Medea. El mundo antiguo fue, pues, responsable del establecimiento de una serie de figuras retóricas que en los siglos subsiguientes serían asociadas a las brujas.

En un par de grabados de Alberto Durero determinaron lo que se convertiría en el estereotipo de la apariencia de una bruja. Impulsado por el artista italiano Andrea Mantegna anterior a el, en su grabado “La batalla de los dioses marinos”. Donde aparece la figura de Envidia, una vieja harpía. Una mujer malicienta, a la que sus pechos ya no le servían para nada. Por eso sentía envidia de las mujeres que amamantaban y atacaba y se comía a los bebés.

Para los grupos satanistas, ocultistas y adoradores del diablo la fecha marca la víspera del año nuevo para la brujería. Para muchos, es la noche en que los poderes satánicos y de brujería están en su nivel de potencia más alto. Es lógico pues, que sus ritos se hayan ido mezclando con la celebración actual del Halloween.

La belleza de un sincretismo que ha tocado el territorio Méxicano ha mezclado la fiesta de muertos con tradiciones anglosajonas por la cercanía de sus fronteras. Así en nuestros altares de muertos, llenos de flores de cempasúchil, catrinas, calaveras de azúcar, papel de china cortado, comida y velas; comparten el espacio con calabazas, brujas, calderos y cementerios.

El mío, además lo llenó de hojas secas que recojo del jardín, junto a las fotos de quienes ya no están aquí y coloco el signo de awen que impulsa mi creatividad.

Por DZ

Claudia Gómez

Twitter: @claudia56044195