Riesgo de desarrollar alzheimer aumenta entre mayores con COVID-19
Cerebro humano. Robina Weermeijer @averey

Las personas mayores que han pasado el COVID-19 presentan un riesgo “sustancialmente mayor” de desarrollar alzheimer en el plazo de un año y se ha observado especialmente entre las mujeres de, al menos, 85 años.

Un estudio que publica Journal of Alzheimer’s Disease realizado con pacientes de más 65 años indica que el riesgo de desarrollar esa dolencia es entre un 50 por ciento y un 80 por ciento más alto que un grupo de control.

La investigación a cargo de la Universidad Case Western Reserve (Estados Unidos) y que estudió los registros médicos de más de seis millones de pacientes indica que el mayor riesgo se observó en las mujeres de al menos 85 años.

Los investigadores afirman que no está claro si el COVID-19 desencadena un nuevo desarrollo de la enfermedad de Alzheimer o si acelera su aparición.

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Foto de EFE

Los factores que intervienen en el desarrollo del alzheimer no se conocen bien, pero hay dos elementos que se consideran importantes: las infecciones previas, especialmente las víricas, y la inflamación.

Dado que la infección por SARS-CoV2 se ha asociado a anomalías del sistema nervioso central, incluida la inflamación, el equipo quiso comprobar si, “incluso a corto plazo, la covid-19 podría conducir a un aumento de los diagnósticos”, dijo una de las autoras del estudio Pamela Davis, citada por la universidad.

El equipo de investigación analizó las historias clínicas de 6.2 millones de adultos de 65 años que recibieron tratamiento médico entre febrero de 2020 y mayo de 2021 y no tenían un diagnóstico previo de alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer es “una enfermedad grave y desafiante, y pensábamos que habíamos dado un giro a la situación al reducir los factores de riesgo generales, como la hipertensión, las enfermedades cardíacas, la obesidad y el estilo de vida sedentario”, agregó la investigadora.

Pero ahora, las consecuencias a largo plazo de COVID-19 todavía están emergiendo por lo que “es importante seguir vigilando el impacto de esta enfermedad en la futura discapacidad“.

Con información de EFE