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¿Qué hacer si te huelen los pies?

A nade le gustan los olores desagradables. Mucho menos si los despide uno mismo. Aquí consejos sobre qué hacer cuando experimente esto


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A nadie le agradan los pies olorosos. Mucho menos si el olor lo despide uno mismo. El mal olor de pies no es grave en la gran mayoría de los casos, pero sí resulta, siempre, molesto y vergonzoso.

Así que si son de los que evitan quitarse los zapatos en público, hay que seguir leyendo esto.

Hay que tener especial cuidado a los pies, pues casi siempre, con las medidas mínimas de aseo y atención al día, esta molestia puede resolverse. En caso de que el olor sea habitual, puede ser síntoma de una afección (hongos, en la mayoría de casos). No obstante, si sucede un día esporádico, no hay que mostrar signos de preocupación, pues a todos nos sudan los pies, así como las axilas.

 

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El problema con el olor de pies radica en que los mismos se pasan horas encerrados en zapatos y con su secreción excesiva y concentrada. Esto (hiperhidrosis en algunos casos) genera humedad, misma que propicia “el caldo de cultivo” para que las bacterias y los hongos que emiten gases nauseabundos se multipliquen.

Por esa razón aparece el desagradable olor, refirió Miguel Cánovas, podólogo y vocal de comunicación del Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad de Madrid (COPOMA) al diario español El Mundo. Explicó que se debe que tener en cuenta que el olor corporal es particular y hay personas en las que este resulta más desagradable.

 

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Así, para evitar esa peste, el especialista insiste en recordar que la higiene diaria es obligatoria. “Aún hay gente que viene a consulta y comenta que se los lava ¡cada tres días!”. No obstante, no basta con el agua que moja los pies en una ducha. “La limpieza debe ser escrupulosa, con agua y jabón, frotando bien la planta y entre los dedos”, refirió.

Igual de importante es el secado. El podólogo aconseja hacerlo con una toalla especial, “porque los pies son la parte más sucia del cuerpo al estar en contacto con el suelo”. Habrá que prestar mucha atención entre dedo y dedo con el fin de eliminar toda la humedad y después esperar un par de minutos. “Si nos ponemos directamente el calcetín, puede que aún estén húmedos y se propiciaría la aparición de hongos”.

 

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Por otro lado, los zapatos y calcetines aumentan el problema si no dejan que los pies respiren. Los calcetines deben usarse una sola vez y volverse a usar cuando pasen previamente por la lavadora, claro. Y las más adecuadas, según Cánovas, son las fabricadas con fibras naturales, como el algodón o la lana.

Sobre los zapatos, es fundamental alternar. No se deben utilizar dos días seguidos los mismos zapatos, pues, explica, “no da tiempo a que se sequen”. Por otro lado, refirió que “no se debe abusar de los deportivos, porque habitualmente no permiten la transpiración”. Los de plástico tampoco son adecuados.

Los mejores zapatos a utilizar serán siempre los de piel, aconseja el experto. El olor de pies, generalmente, se debe en gran medida, al “abuso de tenis y a la falta de higiene apropiada”. En los niños, “las madres muchas veces no se entretienen en el secado posterior al baño y ellos aún son pequeños como para hacerlo solos”.

Sin embargo, el mero hecho de ser niños no significan que forzosamente le huelan los pies. “Como se mueven mucho más que un adulto, sus pies transpiran más. No olvidemos que el sudor es un mecanismo de eliminación de temperatura corporal”, explica Cánovas.

 

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¿Qué hacer?

Es muy fácil resolverlo y todo se puede hacer en casa. Como remedio casero muy efectivo, el podólogo recomienda utilizar polvos de talco. “Habrá que espolvorearlos entre los dedos, en la planta del pie, en el calcetín e incluso en el calzado. Como el producto es absorbente, eliminaría el exceso de sudor”, aclara.

 

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De no ser suficiente, se puede optar por acudir a una farmacia y comprar “un desodorante relativamente natural compuesto básicamente por almidón de maíz, talco y óxido de zinc”, señaló Inmaculada Ferreres, farmacéutica del grupo Bayer. Si bien no evita el sudor por completo, “sí absorbe el exceso y es antiséptico” para terminar con el mal olor.

En casos más graves, recetó el uso de antitranspirantes, aunque “solo cuando se trate de una sudoración severa”.

 

No abusar de los productos

Pero cuidado con el abuso de estos productos. “No se deben usar diariamente, porque recordemos que la piel tiene que sudar en todos los individuos”.

En caso de que la hiperhidrosis sea grave, se puede recurrir a métodos tales como optar por la aplicación de bótox. Del mismo modo que se emplea en manos y axilas, muchos pinchazos de toxina botulínica pueden detener el sudor durante cuatro o seis meses.

No obstante, es un tratamiento temporal y “bastante doloroso”, refirió la doctora Petra Vega, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). “Suponemos que la explicación se debe a que la piel del pie es más gruesa y las glándulas sudoríparas están más profundas”, razona. Aun así, los pacientes consiguen una “mejoría importante”.

Si se siguen los consejos del podólogo, los resultados se prolongan durante más tiempo.

Con información de ElMundo.es