Minuto a Minuto

Nacional Embajador de EE.UU. se reúne con rector de la UNAM; van por fortalecer vínculos académicos
Ronald Johnson agregó que una mayor vinculación entre universidades de ambos países puede contribuir a generar nuevas oportunidades para los estudiantes
Internacional Exjefe de la DEA pide que Rubén Rocha Moya sea enviado a Estados Unidos
Derek Maltz dijo que Rocha Moya debe enfrentar los cargos que presuntamente involucran a funcionarios mexicanos y al cártel de Sinaloa
Internacional EE.UU. destruye barco supuestamente vinculado a la banda ecuatoriana ‘Los Choneros’
El comando estadounidense entregará a los detenidos a autoridades ecuatorianas y continuará sus operaciones contra las redes del narcotráfico
Ciencia y Tecnología Tres macroestudios muestran que el consumo de tabaco y ´vapers´ comienza cada vez más pronto
El estudio apunta que quienes empiezan a consumir tabaco a una edad temprana corren un mayor riesgo de desarrollar una adicción a largo plazo
Nacional Ampliarán alertas de celulares en 2026 para advertir de huracanes, incendios y otros
Las nuevas alertas de celulares advertirán sobre lluvias severas, frentes fríos, olas de calor y mala calidad del aire
Perros reaccionan de manera similar al duelo por otro perro
Perros reaccionan de manera similar al duelo por otro perro. Foto de EFE

Algunos animales, como los elefantes, manifiestan comportamientos de duelo por la pérdida de un compañero, pero hasta ahora no está claro si los perros también se afligen, aunque un nuevo estudio sugiere que algunos cambios de conducta y emocionales podrían ser indicativos de ello.

Un estudio de la Universidad de Milán que publica Scientific Reports analizó dichos cambios con una encuesta a 426 personas que tenían perros en el mismo hogar después de la muerte de uno de los animales.

A los propietarios, de los cuales el 66 por ciento había perdido un perro más de un año antes del estudio, se les preguntó sobre cualquier cambio en el comportamiento del animal superviviente, describieron la relación previa entre los dos canes y sus propios niveles de angustia tras la muerte.

El 86 por ciento de los propietarios observó cambios negativos en el comportamiento del perro superviviente; el 32 por ciento informó de que estos duraron entre dos y seis meses y el 25 por ciento de que se prolongaron más de seis meses.

Ente los cambios en el comportamiento, el perro superviviente buscaba más atención (67 por ciento); jugaba menos (57 por ciento); estaba menos activo (46 por ciento); se volvía más temeroso (35 por ciento), comía menos (32 por ciento) y aumentaba los quejidos y ladridos (30 por ciento).

El 93 por ciento de los propietarios señaló que los perros habían vivido juntos durante más de un año y el 69 por ciento describió la relación entre ellos como amistosa.

Aunque la duración de la convivencia entre dos perros no influía en el comportamiento de los supervivientes, haber tenido una relación amistosa y un dueño afligido hacía más probable que se produjeran cambios de comportamiento negativos y miedo.

Los investigadores sugieren que los cambios observados podrían deberse tanto a una reacción similar al duelo en respuesta a la pérdida de su compañero, como a una reacción al duelo de sus dueños.

Con información de EFE