Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

#LaPeorMamá Perdimos la condición

#LaPeorMamá Perdimos la condición - #LaPeorMamá Lo que puede lograr un niño
Foto de Archivo

Cuando arrancó el encierro el ejercicio obviamente disminuyó. Había clases de deportes por zoom pero claro que los niños no hacían lo mismo que en la escuela

Perdieron la condición física. Ahora se cansan de correr medio metro. Todo les duele.

Una de las peores cosas que me puede pasar es tener dolor muscular. Y es por eso y por flojera la verdad que el ejercicio nada más no es lo mío.

Pero es que en serio. ¿A quién le gusta no poder ni sentarse en el excusado por el dolor de piernas?

Pero no vengo a hablar de mí.

Hasta antes de la pandemia, #minispeedy hacía más de cinco horas de ejercicio a la semana. Entre las clases de deportes, los entrenamientos de fut y los partidos del fin de semana; no paraba.

Les puedo decir que tiene todos los músculos marcados. Sobre todo de las piernas, por aquello del fut. Y ¿que les digo del abdomen? ¡Súper lavadero!

Siempre me he preguntado si así nacemos. ¿Será que alguna vez en mi vida, por ahí de los ocho años yo también tenía lavadero? No, estoy segura de que no. En fin, regresemos al tema.

Cuando arrancó el encierro el ejercicio obviamente disminuyó. Había clases de deportes por zoom pero claro que no hacían lo mismo que en la escuela. Y ¿qué les digo de las de fut? En verdad que los profesores se esmeraron, enviaron videos con ejercicios para los niños y pues algo se hizo pero no es lo mismo.

Así que, para no hacerles el cuento más largo, mi hijo lleva ya unos doscientos y tantos días sin hacer realmente ejercicio. Contrario a mí, que como muchas personas hemos aprovechado el encierro para hacer algo por nuestra salud.

Algunos días el chamaco brinca más que otros. De repente le da por subirse a la caminadora por 10 minutos. Pero más bien echa la flojera.

¿Qué puede pasar? Me decía yo. Serán solo unas semanas. O meses. Ya no quiero pensar más lejos.

Finalmente, el fin de semana pasado fuimos al club deportivo en el que estamos inscritos. Por supuesto, con todas las medidas necesarias. Pocas cosas están ya abiertas pero los niños pueden correr en el jardín y estar en las canchas de fut.

Así que #minispeedy llegó con su balón empolvado y se puso a tirar con su papá y su hermana. Yo los veía desde la tribuna.

Poco tardó en hacer amigos y ponerse a jugar una cascarita con ellos.

Habrá sido media hora, una cuando mucho, lo que estuvo jugando. Además corrió con la hermana, jugaron a las escondidillas, se subieron al patín del diablo. La pasaron bomba.

Claramente cayeron dormidos a las 8 de la noche, estaban molidos de tanto jugar.

El lunes que los levanté para la escuela me dice #minispeedy:

Mami. No se que me pasa. Me duelen las piernas, y las pompas. Me duelen también los brazos y aquí (señalando su abdomen).

No debemos burlarnos de nuestros hijos. Lo tengo clarísimo. Pero no pude evitar la carcajada. Reí, reí mucho.

¿Porque te ríes? Me duele.

Me río porque estas adolorido de jugar ayer. Llevabas tanto tiempo echado que ahora que hiciste una hora de ejercicio no te puedes mover.

Pasó dos días con dolor de cuerpo el pobre. Obviamente le di algo para el dolor, no es nada padre sufrir así.

Creo que llegó el momento de ponerlo a hacer ejercicio antes de que le llegue la atrofia.

Gracias por leer.

#LaPeorMamá

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