Minuto a Minuto

mundial 2026 Sheinbaum notifica al Congreso del viaje a EE.UU. para la final del Mundial 2026
La presidenta Sheinbaum saldrá a Nueva York este sábado 18 de julio para asistir a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026
Deportes Gran Premio de Bélgica 2026: ¿Quién obtuvo la ‘pole’ y cómo le fue a ‘Checo’ Pérez?
El mexicano Sergio 'Checo' Pérez tuvo una clasificación complicada en el Gran Premio de Bélgica 2026 este sábado 18 de julio
Deportes Cancelan el entrenamiento de España un día antes de la final del Mundial: ¿Por qué motivo?
El entrenamiento de la Selección de España previo a la final del Mundial 2026 tuvo que ser cancelado por causas de fuerza mayor
Deportes Orbelín Pineda, nuevo refuerzo de Rayados de Monterrey
La directiva de Rayados de Monterrey hizo oficial la contratación de Orbelín Pineda como su nueva contratación para el Apertura 2026
Deportes Tour de Francia 2026: Isaac del Toro sube al podio en la Etapa 14
El mexicano Isaac del Toro tuvo un gran día en la Etapa 14 del Tour de Francia 2026, para ascender en la clasificación general
#LaPeorMamá. Estemos atentos
Foto de Archivo

Acabo de ver la película “La Caída”. Una peli donde Karla Sousa interpreta una clavadista.

Por supuesto he leído cualquier cantidad de comentarios, críticas y análisis de expertos. Yo no lo soy pero les hablaré desde mi corazón, de lo que esa peli me hizo sentir.

Primero, quiero decir que la actuación me gustó. Y cuando me enteré que Karla Sousa se preparó 3 años para hacer ella los clavados, me quedé impactada.

De nuevo, no soy juez de clavados, capaz que lo hace fatal pero toda mi admiración para ella. A mí me da miedo acércame a la plataforma.

Pero me estoy desviando.

No quiero arruinarte la peli, si la quieres ver y no la has visto, ve a verla y después me lees porque seguro hay spoilers por acá.

Cuando se terminó la película tenía un hueco en el estómago y una maraña de pensamientos en mi mente.

Me duele pensar en los chavos y chavas que han estado expuestos y en manos de gente que, para apoyarlos y alentarlos, utiliza como moneda de cambio el silencio por el abuso que cometen contra ellos.

Qué dolor pensar que cumplir tu sueño en la vida, suponiendo que sí sea tu sueño (pero esa es otra historia), te lleve a soportar, aceptar y normalizar este abuso. Qué injusto y retorcido.

Como mamá me llené de dudas, malos pensamientos e inseguridades. Pues aunque no a nivel profesional, mis chamacos están en diferentes disciplinas en las que hay entrenadores, con los cuales conviven y coinciden y en los que yo confío.

“¿Por qué no hiciste nada?”, le grita el personaje de Karla Sousa a su mamá en la película. “Tú estabas ahí…” Y al ver esa escena, me partió la cara de la mamá que de verdad no sabía o en el peor de los casos prefería no darse cuenta y confiaba porque esa persona, llevaría a su hija a ganar las Olimpiadas.

Por supuesto que después de verla las dudas me mataban. ¿Qué hago como mamá? ¿Qué veo o qué no veo? Las personas con las que están mis hijos, ¿quiénes y cómo son?

Cuánta ansiedad, cuánta duda.

Ya con mi ansiedad y mi duda más tranquila, me pongo a pensar en todo lo que sí hago; como darle la confianza a mis hijos a contarme cualquier cosa, a poner límites a las personas cuando algo que hacen o dicen no les parecen, a hablar con ellos de su cuerpo y lo importante que es que lo cuiden.

Me gusta ser positiva y pensar que esas horribles personas son las menos, pero no puedo tapar el sol con un dedo así que decido, en lugar de dudar y temer a todo el mundo, empoderar a mis hijos, verlos y escucharlos; tener los ojos, los oídos y sobre todo mi intuición bien abiertos.

Gracias por leer
#LaPeorMamá