Infodemia, más peligrosa que el propio COVID-19: UNAM
Los tés no son más que falsos remedios contra el COVID-19. Foto de Jessica Delp / Unsplash

La infodemia en torno a la pandemia es más peligrosa que el propio COVID-19, sostiene la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El dióxido de cloro, tés y medicinas como la hidroxicloroquina o la ivermectina son solo “productos milagro” contra el COVID-19 porque se ha demostrado que ninguno alivia o protege contra la enfermedad.

La única protección son las vacunas. Esa falsa sensación de protección que da (los productos milagro) no es saludable, expone a las personas más que cuidarlas”, señala Susana López Charretón, especialista en virología de la UNAM.

Una nueva posible solución al COVID-19 es la unión de dos ácidos de la cannabis a la proteína espiga del SARS-CoV-2 para bloquear uno de los procesos que usa el virus para infectar a las personas.

Pero dicha teoría se encuentra en proceso de investigación y advierte que funcionaría como suplemento a las vacunas. De esta forma, es falso que el consumo de mariguana actúe contra COVID-19.

Otra desinformación muy común en la actual cuarta ola de la pandemia en México es que ni las vacunas ni los cubrebocas funcionan contra la variante ómicron.

Al respecto, López Charretón defiende que la mayoría de las personas vacunadas que se infectan de COVID-19 con la ómicron presentan síntomas leves.

Desde el principio el mensaje ha sido muy claro: (las vacunas) no protegen contra la infección, protegen contra la evolución grave de la enfermedad y consecuencias más severas, como la muerte”, recuerda.

La experta asegura que si los remedios que proliferan en redes sociales en verdad funcionaran “ya estaríamos del otro lado”, pero que hasta el momento no hay ninguna solución mágica.

Para Ricardo Trujillo, académico de la Faculta de Psicología de la UNAM, la infodemia ha tenido gran éxito durante la pandemia porque calman la ansiedad de las personas frente a cómo enfrentar la situación.

Describe que las noticias falsas comparten características con los rumores por ser lo suficientemente ambiguos para que cada persona los retome en función de su propio contexto cultural.

También se parecen en lo importante que son para e centro de la vida.

Parece que necesitamos estar al tanto de la última novedad porque si no nos quedamos fuera de las conversaciones”, relata.

Por último, son semejantes por el bajo umbral del miedo.

Hay temor por una situación de incertidumbre y las fake news son el caldo de cultivo perfecto, porque buscas información que te permita imponerte, adelantarte, o no caer en el problema que se trate.”

Con información de López-Dóriga Digital