Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Identifican región del cerebro relacionada con consumo excesivo de alcohol

Identifican región del cerebro relacionada con consumo excesivo de alcohol - Cerebro. Foto de Robina Weermeijer / Unsplash
Cerebro. Foto de Robina Weermeijer / Unsplash

Una parte del cerebro que participa en el comportamiento motivacional, es sensible al estrés y está implicada en el consumo excesivo de alcohol

Científicos en Estados Unidos identificaron una región en el cerebro que sería clave para controlar el consumo excesivo de alcohol, según un estudio publicado por la Universidad de Medicina de Carolina del Sur.

En un comunicado, los responsables del estudio explicaron que cuando una persona bebe y experimenta efectos positivos se activa el receptor de opioides placenteros.

Sin embargo, cuando se termina de beber y las náuseas, el dolor de cabeza y el estrés de la abstinencia aparecen, se activa el sistema receptor de opioides kappa.

“A menudo se le conoce como un sistema anti-recompensa debido a que produce estrés y descontento”, indicaron.

Al apagar su función en el cerebro, el consumo de alcohol disminuye.

“Estos receptores juegan un papel importante en el estado emocional negativo que impulsa a la ingesta de bebidas alcohólicas”, señaló el informe.

Para la investigación, el equipo de investigación identificó una red de estructuras llamada amígdala extendida, una parte del cerebro que participa en el comportamiento motivacional, es sensible al estrés y está implicada en el consumo excesivo de alcohol

Esta red de circuitos en el cerebro también contiene varios receptores opioides kappa, lo que la convirtió en candidata para investigar su papel en la regulación del consumo de alcohol.

Para determinar cómo los receptores opioides kappa en la amígdala extendida afectan en el consumo, los investigadores inactivaron específicamente los receptores en esta región en ratones.

Después de bloquearlos, probaron la cantidad de alcohol que los animales podían consumir voluntariamente.

“El bloqueo de estos receptores kappa en la amígdala extendida no abolió por completo la bebida. Lo redujo a un nivel más moderado, el equivalente a una copa de vino en la cena en lugar de una botella, por lo que podría actuar como una terapia”, mencionaron.

Con información de Notimex

alcoholcerebroconsumo
Menú de accesibilidad