Esta es la historia de la Rosca de Reyes
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El día 6 de enero es una tradición mexicana, reunirse con una taza de chocolate caliente en familia para partir la tradicional Rosca de Reyes y divertirse averiguando a quién le toca hacer los tamales para el Día de la Candelaria, es decir, el 2 de febrero próximo.

Desde niños nos inculcan esta deliciosa tradición con un pan dulce, decorado con higo, acitrones, frutas secas o similares; sin mucha dificultad por su sabor y además por la dinámica de encontrar el famoso muñequito de la Rosca.

Pero ¿De dónde proviene esta deliciosa tradición? Los romanos iniciaron la costumbre de adorar al Dios Saturno, que regía la agricultura y cosecha del Imperio, con panes redondos hechos con miel, dátiles e higo.

Posteriormente, en la localidad de Navarra al norte del actual territorio de España, se consolidó en el siglo XIII la tradición de “El Rey de la Faba”, que consistía en invitar a varios niños más necesitados del reino a comer una rosca de pan, la cual tenía un haba adentro y quien la encontraba, sería soberano por un día.

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Foto de Diario de Navarra

Cien años después se cristianizó la tradición en Francia, interpretando a la haba como el Niño Dios escondido, por José y María para que Herodes no lo encontrara, pues había ordenado asesinarlo por ser el hijo de Dios.

A México llegó esta tradición en el Virreinato, con el mismo significado con el que se había cristianizado en Francia.

Pero ¿por qué a las personas que les sale el niño tienen que llevar los tamales el 2 de febrero?

Quien saca el niño de la Rosca de Reyes es el padrino del Niño Dios que se lleva a bendecir el 2 de febrero, día de la Candelaria, por lo que tiene que dar atole y tamales a los invitados al “bautizo”.

Con información de Notimex