Coalición internacional acuerda combatir al Estado Islámico
Foto de Le Monde

Diplomáticos del mundo se reunieron en París el lunes para elaborar una estrategia global para combatir a los extremistas del Estado Islámico, pero Irán descartó unirse a una coalición internacional y señaló que había rechazado el pedido estadounidense de que cooperara contra los milicianos.

El líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei dijo que recibió el pedido de cooperación, pero que lo rechazó debido a las “intenciones impuras” de Washington. A la vez, pronosticó que padecerá los mismos problemas que tuvo en Irak si entra a Siria sin autorización.

Irán y Siria, que tienen frontera con Irak, no fueron invitados a la conferencia internacional en París, que comenzó el lunes al tiempo que un par de aviones exploradores franceses surcaban cielos iraquíes.

Estados Unidos ha sido el único hasta ahora que ha realizado ataques aéreos, y ningún país ha ofrecido enviar fuerzas de tierra. Un funcionario estadounidense que habló bajo la condición de no ser identificado dijo que varios países árabes ofrecieron realizar ataques aéreos.

“La amenaza terrorista es global y la respuesta debe ser global”, dijo el presidente francés Francois Hollande al iniciar la conferencia diplomática que intentará elaborar una estrategia internacional. “No hay tiempo que perder”.

El asesinato del socorrista británico David Haines por los milicianos dio mayor apremio a los llamados a una estrategia coherente para enfrentar al grupo suní, brutal y bien organizado, que atrae a extremistas musulmanes de todo el mundo y recauda más de 3 millones de dólares diarios del contrabando de petróleo tráfico de seres humanos, robo y extorsión, según funcionarios de inteligencia estadounidenses y otros expertos.

El presidente iraquí Fuad Massum abogó por un enfoque combinado militar y humanitario que incluya ataques al territorio en poder de los extremistas y la eliminación de sus fuentes de ingresos.

“No puede haber santuario”, dijo Massum. “Debemos secar sus fuentes de financiación”.

Se considera que los países de mayoría musulmana son vitales para cualquier operación que impida a los milicianos ganar más territorio en Irak y Siria. Los gobernantes occidentales han dejado claro que consideran al presidente sirio, Bashar el Asad, parte del problema, y las autoridades estadounidenses se opusieron a los intentos de Francia por invitar a Irán.

El ministro galo de Exteriores admitió que varios de los países que se sentaban a la mesa el lunes “muy probablemente” financiaron los avances de Estado islámico, y el presidente iraquí parecía ambivalente sobre la participación árabe en el proyecto, diciendo que su país necesitaba el apoyo de sus vecinos, pero no necesariamente sus soldados y aviones de combate.

“En definitiva, esta es una lucha dentro del islam, dentro del islam suní”, dijo el domingo a Fox News el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough.

Con información de AP.