Minuto a Minuto

Nacional Semarnat señala que México genera casi 140 mil toneladas de residuos al día
La generación total de residuos sólidos se estimó que equivale a una generación per cápita de mil 076 kilogramos por habitante por día
Deportes Cruz Azul respalda al colombiano Kevin Mier para jugar la final a pesar de sus errores
Joel Huiqui, entrenador del Cruz Azul, afirmó que todo su equipo respalda al guardameta colombiano Kevin Mier para jugar la final del Clausura
Nacional Ursula von der Leyen y António Costa llegan a México para fortalecer acuerdos con la Unión Europea
La visita de Ursula von der Leyen y António Costa busca fortalecer la relación política, económica y comercial entre México y la Unión Europea
Economía y Finanzas Air Canadá prevé aumentar durante el próximo invierno un 20 % su capacidad en México
“Va a ser sobre todo a partir del invierno. Entonces no está tan relacionado con el Mundial 2026”, dijo el director de Air Canada en México
Internacional Atacantes contra mezquita en California pedían una guerra racial en EE.UU., dice manifiesto
Los atacantes de la mezquita promovían una guerra racial contra musulmanes, personas negras y latinas, así como contra mujeres y la comunidad LGBT

Las elecciones del domingo han hecho evidente, otra vez, la distancia que hay entre el proceso real de manipulación de la competencia democrática y los instrumentos disponibles para regularla.

Hemos visto groseras actuaciones de gobiernos y partidos violando por igual el espíritu y la letra de nuestras leyes, sin que haya funcionado ninguno de los instrumentos que hay para impedirlo.

Lo notable del hecho es que se da en universos paralelos. Uno es admirable: el de la organización electoral y el conteo de los votos el día de la elección. Otro, impresentable: el de la manipulación de las campañas camino a ese día. El punto de llegada es transparente. El camino hacia él es un pantano.

En el punto de llegada hay la organización de miles y miles de ciudadanos voluntarios, responsables de administrar las casillas electorales, instalarlas, recibir a los votantes, comprobar su identidad, cuidar la secrecía de su voto, contar los votos uno a uno, consignarlos en una sábana que se exhibe al público en el recinto comicial y enviar los resultados al centro de cómputo previsto, donde se echa a andar un sistema de resultados preliminares que termina la cuenta real de todos los votos en 24 horas.

En el camino a ese lugar de procedimientos impecables, sin embargo, sucede todo lo que la mala fe y el espíritu contrademocrático puede imaginar: compra y coacción de votos, uso de programas sociales y de inversiones gubernamentales como soborno o amenaza de votantes, campañas sucias, violación de las reglas electorales y ríos de dinero ilegal.

Cualquier instancia de fiscalización con los dientes necesarios para castigar lo que sucede en el camino a las urnas mexicanas anularía las elecciones antes de que tuvieran lugar. No hay esa instancia con dientes adecuados.

Más abusa quien más tiene: los gobiernos. Pero las normas de comportamiento de gobiernos y partidos en campaña han vuelto a ser, como en los tiempos del PRI, la ilegalidad, la simulación, la coacción, el dinero bajo la mesa y todas las trampas posibles necesarias para ganar a la legalita o a la legalona, como se decía entonces.

Tengo la impresión de que en esto de limpiar y transparentar las campañas electorales, México tiene que volver a empezar.