Por suerte, López Obrador prometio que “nosotros no aceptamos la corrupción, más temprano que tarde el que comete delito es castigado, porque no somos tapadera”… Imagínense que no lo hubiera prometido
febrero 11, 2026
El ex operador político de López Obrador reveló que el operador de propaganda de López Obrador agarró 27 mil millones de pesos de una maroma legal, para usarlos a su antojo; y un amigo de López Obrador desfalcó a Segalmex por más de 20 mil millones…
Es cecir: Jesús Ramírez e Ignacio Ovalle usaron sin transparencia casi 50 mil millones. El vocero usó la lana, según cuenta Julio Scherer (jefe de la Oficina Jurídica del entonces presidente López Obrador) y, el de Segalmex también la usó, según decenas de auditorías.
Qué manera de volar dinero en ese sexenio: en el primer año, quemaron 350 mil millones del Fondo de Estabilización Presupuestaria, 135 mil millones de 109 fideicomisos cancelados, más desapariciones anuales de 177 mil millones del huachicol fiscal, por no pagar IEPS…
Y Alfonso Romo, ex operador financiero de López Obrador como su Jefe de Oficina, lavó un millón de dólares del narcotráfico de 2018 a 2023, en su casa de bolsa Vector, según el gobierno de EU. En diciembre de 2025, el gobierno de Sheinbaum revocó la licencia de Vector.
López Obrador: su ex operador político, acusado en la FGR en 2022 por presuntos actos de corrupción con dinero; su ex operador de propaganda, señalado por manejar en modo oscuro 27 mil millones; el negocio de su ex operador financiero, sancionado por lavar un millón de dólares.
En el libro Ni Venganza ni Perdón, en coautoría con el periodista Jorge Fernández, el “hermano” de López Obrador, Julio Scherer denuncia un delito de alto impacto: Jesús Ramírez agarró 27 mil millones que López Obrador puso a su disposición por inspiración divina.
El capítulo 24 del libro es una bomba:
El 25 de agosto de 2022, el Gobierno de México publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que estableció una compensación vitalicia por justicia social para extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro. Esa disposición, controvertida y discutida incluso dentro del gabinete presidencial, marcó un punto de quiebre no solo en el manejo presupuestal del Estado, sino en la interpretación de la justicia laboral.
Casi junto con la aparición del libro de Jorge Fernandez y Scherer, se registró en Venezula la captura de Alex Saab, el prestanombres del ex dictador Nicolás Maduro y quien hizo con Segalmex una red ilegal de transacciones millonarias mediante empresas fantasma.
El entonces director de Segalmex, Ignacio Ovalle, fue el primer jefe de López Obrador, durante la época de éste como funcionario en los gobiernos del PRI.
Por suerte, López Obrador prometio que “nosotros no aceptamos la corrupción, más temprano que tarde el que comete delito es castigado, porque no somos tapadera”…
Imagínense que no lo hubiera prometido.
