HÉCTOR AGUILAR CAMÍN

Una de cal

Una de cal


El 21 de julio pasado reproduje en este espacio la queja que me envió Jesús Omar Valencia, un padre de familia de Zapopan, Jalisco, porque la directora de la escuela de sus hijos les negaba la inscripción alegando falta de pagos de indebidas e ilegales cuotas escolares.

Como resultado de su queja, su caso fue atendido. Valencia me ha hecho llegar la carta que envió al secretario de Educación, a propósito de este incidente. La reproduzco íntegra, como reproduje su queja. Dice así:

Mtro. Aurelio Nuño Mayer.

Secretario de Educación en México.

Presente:

Por medio de este escrito quiero expresarle mi agradecimiento por la atención brindada a su servidor, ya que el día de ayer tuve una reunión con la Maestra Idolina Cosío Gaona, el Lic. José Luis García Andrade, el Maestro Víctor Manuel  Sandoval Aranda y la Directora de la Escuela Primaria Juan Escutia, en donde platicamos respecto a las inquietudes que tenía de las cuotas de padres de familia, las que ampliamente me fueron explicadas de manera pertinente y se me resolvieron de manera satisfactoria, por lo mismo estoy muy agradecido de usted por sus atenciones brindadas, ya que la mayoría de los ciudadanos tiene la percepción de que las autoridades nunca hacen caso a las peticiones de las personas, pero estoy gratamente convencido que en su caso no sucede de esa manera, ya que la intervención y el apoyo que se me dio fue de primera mano y por lo mismo me he encargado de platicar a mis amigos, familiares y conocidos del excelente servicio que recibí de usted y sus colaboradores, por ende quise redactar este escrito en donde le expreso mi reconocimiento por su loable labor y agradecimiento por las atenciones que me brindó.

Sin más por el momento y nuevamente agradecido por sus atenciones, quedo a sus órdenes.

Atentamente,

Guadalajara, Jalisco, 01 de agosto de 2017.

Jesús Omar Valencia García.

Publiqué la queja de Valencia porque me pareció que refería una experiencia común a muchos padres de familia. Su caso muestra que la queja pública no siempre es inútil.

Una de cal.