Minuto a Minuto

Nacional SEP celebra fallo de la Corte sobre venta de “comida chatarra” en planteles educativos
El titular de la SEP, Mario Delgado, destacó que, con esta determinación, la medida se mantiene vigente en todas las escuelas del Sistema Educativo Nacional (SEN), desde educación inicial hasta el nivel superior
Nacional Veracruz impulsa su campo y ganadería para fortalecer la soberanía alimentaria nacional
El gobierno de Veracruz fortalece la agricultura y ganadería con maquinaria gratuita, centros lecheros y sanidad animal para respaldar la soberanía alimentaria
Internacional Demuelen casa ligada a Pablo Escobar; era utilizada para consumo de estupefacientes y “satanismo”
La casa de Pablo Escobar estuvo durante años abandonada y se convirtió en foco de problemas de seguridad y convivencia
Nacional Huracán ‘Simon’ se intensifica a categoría 2
'Simon' continuará generando oleaje elevado en las costas de Jalisco, Nayarit y Baja California Sur; no se esperan efectos significativos
Internacional Una ola roja clama contra la violación en Cornell y exige la dimisión de su directiva
Estudiantes y profesores se concentraron cerca de Cornell vestidos de rojo para homenajear a la víctima, identificada como Jane Doe

El silencio del gobierno de México sobre María Corina Machado es elocuente. Dice muy bien lo que quiere decir, y lo que no quiere decir; lo que le molesta de ese triunfo en la arena internacional y lo que defiende en esa misma arena.

Al gobierno de México le molesta el triunfo de María Corina y apoya la dictadura de Maduro, aunque es claro que esa dictadura le molesta también, es una piedra en el zapato.

Ambas cosas son un error del gobierno, tanto lo que le disgusta como lo que se siente obligado a defender. Pero ni una ni otra puede decirlas con claridad.

Se traba frente a la batalla por la democracia que el mundo celebra en María Corina Machado. Y se traba también al dar su apoyo a Maduro y a su grotesca dictadura. En ambos casos, su silencio está lleno de dichos a medias.

Se debe, creo, a que el gobierno de México no habla libremente, ni para decir su disgusto con la causa democrática de María Corina, ni para dar su apoyo a la dictadura de Maduro.

En los dos casos da rodeos, se muerde la lengua. Quizá porque lo que tendría que decir, hablando libremente, es impresentable en el debate mundial.

Tendría que decir que rechaza la victoria democrática de María Corina Machado en Noruega y en las elecciones de Venezuela. Y que apoya a la dictadura de Maduro, el gobierno que desconoció el triunfo de Machado usando sus poderes dictatoriales.

Ya que no puede decir estas cosas abiertamente, el gobierno de México las dice a medias, reprimiendo la expresión de sus verdaderas convicciones.

Los políticos conocen las ventajas de la media lengua, en cierto modo es su lengua profesional: decir sin decir, sugerir sin definir, rodear los hechos, escurrir el bulto, comprometerse lo menos posible.

Pero el silencio de media lengua del gobierno mexicano ha sido elocuente en este caso: rechaza la causa democrática de María Corina Machado y apoya a la dictadura de Maduro.

La dictadura, por cierto, que Machado derrotó abrudoramente en unas elecciones que la propia dictadura manejó.

Mayor victoria electoral, imposible. Peor derrota, imposible también.

El gobierno mexicano ha elegido en este caso al dictador… y al perdedor.