Minuto a Minuto

Nacional AICM amplía cuenta con tres mil lugares de estacionamiento por el Mundial
AICM pone en operación un nuevo estacionamiento en la T2; la terminal aérea suma tres mil cajones de cara al Mundial de Futbol
Deportes Kimi Antonelli gana el Gran Premio de Canadá
Kimi Antonelli, de Mercedes, gana el Gran Premio de Canadá; Lewis Hamilton y Max Verstappen quedaron segundo y tercero, respectivamente
Nacional Congreso mexicano abrirá periodo extra para aplazar segunda elección judicial hasta 2028
El Congreso mexicano se alista para abrir esta semana un periodo extraordinario de sesiones en el se aplazará hasta 2028 la segunda elección judicial
Ciencia y Tecnología Reinventan el cine en casa con IA y proyección espacial 3D
Anker presentó SpaceFlow, un nuevo dispositivo desarrollado junto a Google que, combinado con los proyectores Nebula X1 y Nebula X1 Pro, permite transformar cualquier espacio en una experiencia inmersiva con proyección 3D e inteligencia artificial
Internacional Tres elecciones presidenciales sudamericanas en los próximos 5 meses
Las elecciones en Perú, Colombia y Brasil pueden acelerar una nueva reconfiguración del mapa político-electoral regional

El silencio del gobierno de México sobre María Corina Machado es elocuente. Dice muy bien lo que quiere decir, y lo que no quiere decir; lo que le molesta de ese triunfo en la arena internacional y lo que defiende en esa misma arena.

Al gobierno de México le molesta el triunfo de María Corina y apoya la dictadura de Maduro, aunque es claro que esa dictadura le molesta también, es una piedra en el zapato.

Ambas cosas son un error del gobierno, tanto lo que le disgusta como lo que se siente obligado a defender. Pero ni una ni otra puede decirlas con claridad.

Se traba frente a la batalla por la democracia que el mundo celebra en María Corina Machado. Y se traba también al dar su apoyo a Maduro y a su grotesca dictadura. En ambos casos, su silencio está lleno de dichos a medias.

Se debe, creo, a que el gobierno de México no habla libremente, ni para decir su disgusto con la causa democrática de María Corina, ni para dar su apoyo a la dictadura de Maduro.

En los dos casos da rodeos, se muerde la lengua. Quizá porque lo que tendría que decir, hablando libremente, es impresentable en el debate mundial.

Tendría que decir que rechaza la victoria democrática de María Corina Machado en Noruega y en las elecciones de Venezuela. Y que apoya a la dictadura de Maduro, el gobierno que desconoció el triunfo de Machado usando sus poderes dictatoriales.

Ya que no puede decir estas cosas abiertamente, el gobierno de México las dice a medias, reprimiendo la expresión de sus verdaderas convicciones.

Los políticos conocen las ventajas de la media lengua, en cierto modo es su lengua profesional: decir sin decir, sugerir sin definir, rodear los hechos, escurrir el bulto, comprometerse lo menos posible.

Pero el silencio de media lengua del gobierno mexicano ha sido elocuente en este caso: rechaza la causa democrática de María Corina Machado y apoya a la dictadura de Maduro.

La dictadura, por cierto, que Machado derrotó abrudoramente en unas elecciones que la propia dictadura manejó.

Mayor victoria electoral, imposible. Peor derrota, imposible también.

El gobierno mexicano ha elegido en este caso al dictador… y al perdedor.