Un republicano en la Cuarta Transformación


RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Entre todos los hombres del presidente que conformarán con el nombre de “delegados” (el verdadero poder de poderes en los estados desde el 1 de diciembre) sobresale el de Baja California, como un personaje singular:


Entre todos los hombres del presidente que conformarán con el nombre de “delegados” (el verdadero poder de poderes en los estados desde el 1 de diciembre) sobresale el de Baja California, como un personaje singular:

Jaime Bonilla, un ex militante del Partido Republicano de Estrados Unidos.

Bonilla, quien ahora es senador electo en México, fue colaborador del ultraderechista y ex candidato presidencial John McCain, y apoyó la propuesta de éste en 2008 para encarcelar a inmigrantes ilegales, construir un muro en la frontera y detener a personas con aspecto latino.

Incluso, ocupó cargos públicos en Estados Unidos hasta que debió renunciar a la ciudadanía estadounidense para poder contender en México a puestos de elección popular por el PT, con tanto éxito que ya es senador electo y, casi seguro, el próximo gobernador de su estado como candidato de Morena.

Porque, en su condición de procónsul, tendrá el manejo del presupuesto federal para invertir en Baja California, por encima del mismísimo gobernador, pues a éste ya no van a llegar los recursos federales, sino al nuevo poder de poderes, que es la figura de “delegado estatal”.

Pero, además, Bonilla es un político con recursos económicos propios, que lo ayudaron a hacerse muy cercano al hoy presidente electo, a quien ha facilitado para campañas presidenciales su canal de TV abierta Pacific Spanish Network en California, donde habitan 11.4 millones de mexicanos.

También, sus nueve cableras y cuatro radioemisoras en San Diego, Santa María, San Luis Obispo, Chico, Salinas, Monterey, Sacramento y otras ciudades fronterizas. Incluso, posee los derechos de transmisión radiofónica de la novena beisbolera Padres de San Diego.

Fue Bonilla quien llevó al hoy presidente electo a ver un juego de los Padres, ya que uno y otro comparten la pasión por el deporte de las bolas y los strikes. Más aún, Bonilla es dueño de Media Sports de México, y de empresas inmobiliarias, comerciales e industriales en California y Baja California Sur.

Con todos esos recursos privados, más el cargo de delegado y la amistad con el ganador de las pasadas elecciones, Bonilla va que vuela como gobernador de Baja California, al igual que los otros delegados, ya que esa posición es, en realidad, una cantera para los próximos candidatos a las gubernaturas.

Así que no se debe de perder de vista a Delfina Gómez (Edomex), Carlos Lomelí (Jalisco),Miguel Ángel Navarro (Nayarit), Joaquín Díaz (Yucatán), Judith Díaz (Nuevo León) y Lorena Cuéllar (Tlaxcala), todos ex candidatos a gobernadores y ahora, procónsules.

Manejarán el gasto, las compras, coordinaran las tareas de seguridad, controlaran los padrones de beneficiarios de los programas sociales y tendrán línea directa con el presidente.

¿Poder paralelo a los gobernadores? No:

Serán el poder real.