Minuto a Minuto

Internacional Gustavo Petro responde a vicepresidente electo que no es responsable de política comercial de EE.UU.
"No soy responsable de la política arancelaria de EE.UU. Imponer aranceles unilaterales rompe el TLC", afirmó Petro
Internacional ICE arresta a pareja de pastores mexicanos con tres hijos estadounidenses en Texas
Colegas de la pareja señalaron que ambos cuentan con visas religiosas y han servido por más de una década en la Comunidad Cristiana Emmanuel
Internacional La ONU prevé un “golpe” de ‘El Niño’ a la seguridad alimentaria centroamericana
Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua figuran entre los países más expuestos a los efectos del fenómeno de El Niño
Internacional Trump vuelve a la cena de corresponsales tras el atentado y bromea sobre la seguridad
Trump bromeó sobre las medidas de seguridad en la cena de corresponsales celebrada en el Hotel Waldorf Astoria de Washington
Entretenimiento Muere en Argentina integrante del espectáculo infantil ‘Bely y Beto’
De acuerdo con la información difundida, Samuel Garza acompañaba al equipo de Bely y Beto durante la etapa de la gira por Argentina cuando ocurrió el fallecimiento

El negocio tradicional de la banca está amenazado. La generación de los Millennials será uno de los grandes motores de este cambio…

Uberización de la banca. En Estados Unidos, es uno de los grandes temas para los analistas, reguladores, consumidores y participantes del sector financiero. Lo que pasó en la movilidad urbana, con Uber, y en el alojamiento, con Airbnb, está comenzando a pasar en el sector financiero. Allí no hay un gran disruptor único, sino una red de nuevos jugadores. Nombres que empiezan a abrirse camino, Lending Club, Prosper o Lending Tree.

¿Por qué la banca? The Wall Street Journal se ocupó del tema y ofrece una explicación interesante. Se trata de una industria apegada a la tradición, que no se ha transformado tanto como otros sectores. Explica: “Cuando usted va a comprar una casa, muy probablemente utilizará procedimientos que fueron creados en tiempos de sus abuelos”.

La banca se ha digitalizado, pero no ha alterado en esencia el proceso de solicitud y aprobación del crédito. En la lógica del negocio bancario no está una disrupción que lo coloque en una crisis de identidad. El futuro está a la vista, plataformas donde una persona presenta su información más relevante: ingresos, grado educativo, historial crediticio y referencias profesionales o personales. La plataforma otorgará a la persona una calificación crediticia y le ofrecerá un menú de opciones: bancos, uniones de crédito o personas físicas que están dispuestas a prestar dinero a una tasa similar a la de las instituciones financieras tradicionales.

¿Pueden encontrar las diferencias? El score crediticio funcionará diferente. Viviremos de manera más intensa en una economía de las reputaciones, donde nuestras ventajas y desventajas serán conocidas de una manera que retará lo que hacen los burós de crédito. Además de instituciones financieras tradicionales, recibiremos ofertas de financiamiento de particulares. Son personas buscando mejor rendimiento para su dinero. En vez de tener una cuenta de ahorro o inversión, podrían ponerlo a disposición del mejor postor.

Lending Club, una empresa de San Francisco, es un buen ejemplo de las nuevas prácticas. Funciona como una plataforma para conectar personas con necesidades de dinero con “inversionistas” dispuestos a prestar dinero, con tasas de 6 a 24% anual. En una década ha “cruzado” operaciones por 2,500 millones de dólares.

El negocio tradicional de la banca está amenazado. La generación de los Millennials será uno de los grandes motores de este cambio. Ellos se muestran dispuestos a probar alternativas y son nativos digitales. Los expertos en futuro proyectan que la uberización del sector financiero será una megatendencia que empezará a notarse a fines de esta década. No será la única industria que se transformará por la entrada de un disruptor que no estaba en el mapa hace cinco años. Un estudio del Institute for Business Value de IBM mostró que esto es una preocupación mayúscula para 5,200 altos ejecutivos de 21 industrias.

Los retos para el sector bancario y para los reguladores son gigantescos. Jaime González Aguadé, presidente de la CNBV, me comentaba hace unos días su preocupación para encontrar un modelo regulatorio que favorezca la innovación, sin perder el control de los riesgos. Será complicado y vamos tarde. No hay soluciones mágicas. Lo saben las autoridades de transporte con Uber y los del sector turismo con Airbnb. Bienvenidos al siglo XXI.

[email protected]