Minuto a Minuto

Entretenimiento “No sabría contar una historia sobre seres felices”: Pedro Almodóvar
'En mis películas siempre está presente la enfermedad y el dolor, es una manera de dinamizar la acción a través de la reacción de los personajes a ese dolor', dijo Almodóvar
Internacional Inusual discurso de Melania Trump sobre Epstein agranda especulación en vez de disiparla
Esta fue la primera declaración pública de Melania Trump desde que la atención mediática volviera a centrarse en el caso de Epstein
Ciencia y Tecnología Los 7 momentos que marcaron el viaje a la Luna de Artemis II
La misión Artemis II concluyó con éxito tras enfrentar algunas dificultades durante su trayecto a la órbita de la Luna
Internacional La delegación de EE.UU. liderada por J.D. Vance llega a Islamabad para negociar con Irán
Una delegación encabezada por el vicepresidente de EE.UU., llegó a Islamabad para participar en las Conversaciones de Islamabad
Nacional Detienen a presunto implicado en asesinato de agentes federales en Morelos
La detención se llevó a cabo en la colonia Industrial El Palmito, en el municipio de Culiacán

Aunque Joe Biden tomó la iniciativa, Andrés Manuel López Obrador desaprovechó una segunda oportunidad, si no para “felicitarlo” (y menos “reconocerlo”: no es su facultad), al menos para saludarlo, sin poner en entredicho la norma de no interferir en los asuntos internos de otra nación.

Hoy se sabe que el pasado lunes, mismo día en que platicaron el candidato ganador y el premier de Canadá, Justin Trudeau, “el equipo del virtual presidente electo se comunicó con la embajada de México en Washington para convenir una llamada telefónica con el presidente López Obrador sobre un eventual contacto entre ambos. La postura del gobierno mexicano de que va a esperar se informó por canales diplomáticos al equipo de Biden…”, reveló ayer El Universal.

La embajadora Martha Bárcena, tuiteó: Hoy expliqué a interlocutores estadounidenses la posición del @GobiernoMX de esperar para felicitar al ganador de la elección presidencial en EU, por instrucciones del Presidente @lopezobrador y del secretario @m_ebrard. La llamada tenía mucho sentido porque López Obrador es el mandatario de la tercera nación firmante del T-MEC.

Al respecto, una reportera le planteó este miércoles en la mañanera:

—Ya usted lo argumentó, pero ¿en qué momento aceptaría esta llamada, independientemente de que le otorgue la felicitación o no a Joe Biden? Me gustaría saber si estaría dispuesto a recibir esta llamada y cómo se estaría acordando esto con el equipo de Marcelo Ebrard.

—Hemos aclarado bastante sobre este asunto y hay confusión, o no se quieren entender las cosas, porque durante el periodo neoliberal se hicieron a un lado los principios de política exterior de México; principios que se fueron construyendo a través del tiempo en las posturas de los liberales, en particular la de Juárez—respondió el Presidente, citando el apotegma del respeto al derecho ajeno.

“Nosotros no podemos hacer un reconocimiento de ningún tipo a un gobierno que todavía no está legal y legítimamente constituido”, remató.

—¿Solicitaría entonces también respeto del lado del equipo de Biden para que aguarden…? —Creo yo que lo han entendido.

Se explicó: “Hay plazos. Creo que el 8 de diciembre es el día en que el tribunal de allá resuelve, entonces falta poco. Y si hay impugnaciones, existen los poderes judiciales estatales y la Corte, pero entonces pronto se va a saber sobre este asunto”.

Lo incomprensible es que, ya que Biden se animó a dar el primer paso, López Obrador cometiera la descortesía de no tomarle la llamada para decirle, por ejemplo: “Hello, mister Biden.

Lo saludo con gusto, pero espero que usted entienda que mientras no concluya el proceso electoral en su país no puedo felicitarlo porque no debo transgredir mi mandato constitucional de no inmiscuirme en la política interior de otros países.

Apelo a su comprensión, le expreso mi respeto personal. So long, merry Christmas, happy New Year, bye bye bye” (o algo igual de simple, pero atento).