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“Me dejo de llamar Andrés si no se distribuyen las medicinas”. Ok, Manuel.
Florestán.

En la carrera por la sucesión, los gestos, guiños, abrazos, saludos, acompañamientos y reconocimientos del presidente en turno siempre se han magnificado.

Así había sido siempre, hasta que Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia desde donde abrió el juego sucesorio tres años antes, al hablar de los precandidatos como corcholatas, que es un despectivo, aunque los mencionados lo agradecieran desde el fondo de sus proyectos, y él autonombrarse el destapador.

En ese juego de los gestos, las sillas y los saludos, hay un protocolo.

En los eventos formales a los que asiste el presidente en la Ciudad de México, lo acompaña la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum. En sus viajes internacionales es el canciller Marcelo Ebrard. En los actos protocolarios, el presidente del Congreso, que lo es el de la mesa directiva de la Cámara de Diputados y a veces del Senado, que no tienen vela en la sucesión.

Por eso la que más se vé a su lado, y con la que más a gusto aparece, es Sheinbaum. También se deja ver muy cómodo con Ebrard en los viajes internacionales. Lo que pasa es que solo ha salidos tres veces del país, dos a la Casa Blanca y otra a la ONU, así que el canciller tiene poco espacio protocolario a su lado.

¿Y Ricardo Monreal? Bueno, pues el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado no tiene espacio formal al lado de López Obrador, salvo encuentros privados, por lo que se lo tendrá que seguir haciendo solo y solo llegar a la boleta presidencial de 2024.

A menos que, digo yo, acepte la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, como escala a Palacio hacia 2030.

Porque Sheinbaum sí va a estar en esa boleta.

Y Ebrard también.

RETALES

1. NÚMEROS.- La inflación al nivel más alto en 20 años, el dólar cerca de su máximo, anoche a 22 pesos; el PIB con una caída superior a lo previsto, de .4 por ciento al tercer trimestre; la incertidumbre sobre la gubernatura del Banxico. Hay, sí, como dice López Obrador, factores externos, pero también internos. Como sea, exógenos o endógenos, afectan al país, a los mexicanos y a su gobierno;

2. RELEVO.- Loretta Ortiz tomará posesión como ministra de la Corte el 4 de enero. Permanecerá como magistrada de la Judicatura hasta el día 15. La gestión de Fernando Franco termina el 11, por lo que unos días, mientras llegan las vacaciones, el pleno quedará en diez. Ayer me dijo que ni aunque le hable el presidente, hará caso; y

3. MEDALLA.- Desde el 7 octubre quedó pendiente la entrega de la medalla Belisario Domínguez al personal médico que ha atendido la pandemia, porque en Palacio Nacional querían que lo recibiera Hugo López-Gatell, a lo que los senadores se opusieron. Y, por lo visto, era él o ninguno. México es el primer lugar mundial en muertes y contagios de personal sanitario

Nos vemos el martes, pero en privado.