Semana de Fed

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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

En el caso de la inflación subyacente, la mediana de estimados se ubicó 2.2% para el 2021 y 2.0% para el 2022

Cualquiera persona que haya leído esta columna o que haya estado pendiente de los principales medios financieros durante los últimos dos meses está consciente del brote de inflación que se ha suscitado a nivel global.

Asimismo, los lectores también están al tanto de que los mercados siguen marcando nuevos máximos históricos ante la narrativa de que el repunte inflacionario es un fenómeno transitorio que no afectará las posturas acomodaticias de los principales bancos centrales. Esta narrativa ha sido impulsada por los mismos bancos centrales y en especial de la Fed con su nuevo marco de referencia de política monetaria anunciado en el 2020 que tolera niveles de inflación por arriba de su objetivo de manera temporal para privilegiar la recuperación económica.

En este sentido, el mercado tiene totalmente descontado que la Fed mantendrá su política monetaria sin cambios en la reunión de mañana. Asimismo, cualquier divergencia de la narrativa sobre el carácter temporal de los aumentos de precios sería una sorpresa mayúscula. Todo el mundo está esperando que la Fed reitere su postura de que los aumentos de precios se deben a cuellos de botella en las cadenas globales de producción y suministro y que la situación se irá normalizando con el avance en la reapertura de actividades a nivel global. Sin embargo, la decisión de mañana considera la publicación de nuevos estimados macroeconómicos que seguramente incluirán una mejoría en el crecimiento del PIB y fuertes revisiones al alza para los pronósticos de inflación. La última actualización de estimados macroeconómicos publicada en marzo arrojaba una mediana de estimados de inflación de 2.4% para el 2021 y de 2.0% para el 2022.

En el caso de la inflación subyacente, la mediana de estimados se ubicó 2.2% para el 2021 y 2.0% para el 2022.

En mayo la inflación anual alcanzó 5% mientras que la subyacente llegó a 3.8%, los niveles más altos desde el 2008. Será muy interesante observar la magnitud de la revisión a las proyecciones de inflación y su impacto en los estimados de rangos de tasas de interés —la gráfica de puntos o dot plot.

El mercado se podría ver obligado a comenzar a incorporar cambios en la política monetaria de la Fed antes de lo esperado. Los observadores también estarán muy atentos a los comentarios sobre el plan de inyecciones de liquidez de la Fed, buscando señales sobre un posible comienzo de disminución en el ritmo de compra de activos, proceso conocido como tapering.

En este frente, el mercado estará pendiente a la conferencia de prensa de parte de Jerome Powell para ver si hay comentarios relevantes, aunque lo más probable es que no haya nada nuevo en concreto.

Recordemos que dos presidentes regionales de la Fed (Patrick Harker de Filadelfia y Robert Kaplan de Dallas) han expresado que la Reserva debería comenzar pronto la discusión sobre el momento adecuado para comenzar el tapering. Aunque Harker y Kaplan no forman parte del FOMC, su opinión ha subrayado la importancia de iniciar la discusión sobre el cronograma del comienzo de la normalización de la política monetaria.

Los mercados han empezado a descontar que el anuncio del tapering podría adelantarse a finales de este año, pero aún esperan que la tasa de interés de referencia se mantenga sin cambios hasta principios del 2023. Será interesante ver como se modifican estas expectativas con la publicación de estimados macroeconómicos y la conferencia de prensa que acompañan la decisión de política monetaria de este miércoles.

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