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Se cumplieron hace muy poco 30 años, que según Gardel tampoco sería nada.

La mañana del 26 de febrero de 1996, despegaron de la Florida tres avionetas bimotoras Cessna 337 de una sola ala superior, con rumbo a Cuba, unos 150 kilómetros al sur de Miami. Los aviones pertenecían a la organización anticastrista de cubanos en el exilio llamada “Hermanos al Rescate”, que encabezaba el permanentemente luchador en contra de la Revolución Cubana, José Basulto, hoy de 85 años.

En los noventa, a raíz del desplome del bloque soviético, Cuba estaba viviendo un ensayo general de la crisis económica, política y social que hoy enfrenta, con sus apagones prolongados, la falta de todo, desde los alimentos, y un deterioro que avistaba lo peor para la isla.

Los cubanos de entonces se agarraban a todo lo que flotara y se echaban a la mar; las avionetas de Basulto sobrevolaban el estrecho de la Florida buscando osados navegantes: al localizarlos, proporcionaban sus coordenadas a los barcos de la Guardia Costera de EE. UU. para que los recogieran y los llevaran a su soñado destino; en lo que llegaban los marines les aventaban algo de víveres y toneladas de esperanza. Eso en aguas internacionales; a veces, entraban al espacio aéreo cubano para lanzar volantes invitando a la rebelión anticastrista.

Encabezaba el trío de avionetas la que pilotaba el tal José Basulto, con Sylvya Iriondo de copiloto. Su aeronave fue la única que regresó a los Estados Unidos. Las otras dos cayeron al fuego de un MiG-23 y un MiG-29, de los aviones soviéticos que todavía seguían en activo. Según la Cuba de entonces, los aviones de Miami violaban el espacio aéreo cubano, eran terroristas y una amenaza para su seguridad nacional. No sé en dónde he oído algo parecido.

Paréntesis bien merecido: conociendo a los cubanos, hoy seguramente fácilmente echan a volar los viejos MiGs con piezas recicladas, y con el ingenio de los isleños que hoy, cuando consiguen gasolina, conducen carros Ford y Chevrolet de 1957, como si hubieran salido de la agencia de la nostalgia.

Volvamos a los vuelos. En los dos aviones derribados murieron tres ciudadanos de los Estados Unidos y otro cubano en proceso de serlo. Unos diez años después del incidente, una grabación de voz de Raúl Castro, que era jefe de las fuerzas armadas en el momento —creo que lo sigue siendo— dando detalles a periodistas cubanos del operativo que él personalmente dirigió, “se filtró” a todo el mundo.

En base a todo esto, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos acaba de dar a conocer el miércoles una acusación formal ante la Corte Federal del Distrito del Sur de la Florida en contra de Raúl Castro, de 84 años de edad hoy, por el asesinato de tres ciudadanos de los Estados Unidos y por conspiración para matar norteamericanos, que es un delito adicional y a veces mayor. Se acusa de lo mismo, además, a cinco militares cubanos involucrados en los hechos.

La opción jurídica de este asunto es solamente un telón de fondo.

Aparentemente, Donald Trump no ha querido ceder a la presión de los ultras que quieren una invasión militar directa de Cuba. Trump la considera innecesaria si puede encontrar en los rescoldos del castrismo marionetas útiles que nominalmente integren un gobierno transitorio, que sea aceptado por los cubanos, amigo de los Estados Unidos, pero independiente de ellos, para resucitar la economía de Cuba y regresarla al rebaño sagrado del capitalismo. Mjjj.

Una réplica de lo que se hizo en Venezuela. “Extraer”, como se dice en películas del corte de Misión Imposible, al cabecilla del mal (Maduro o Raúl), e integrar y sostener un gobierno amigo. La pregunta es: ¿quién puede hacer el papel de Delcy Rodríguez en esta versión cubana de la comedia venezolana?

No me lo van a creer, pero en Washington se dice, se rumorea y se supone que es un joven que se reunió la semana pasada en La Habana con el jefe de la CIA, y que se lleva de piquete de ombligo con el sucesor de Trump, el cubano Marco Rubio, nada menos.

Esta pieza clave se llama Raúl Guillermo Rodríguez Castro, le apodan “El Cangrejo” por la deformidad que sufre en una de sus manos, tiene 41 años, mucho poder en la plana mayor de lo que queda del gobierno cubano y es el “nieto favorito”, ¿sabe de quién?

¡Perfectamente bien contestado!, le diría enfático al micrófono de la XEW: “Jorge Servidor, Manrique de Ustedes, el doctor I.Q.”.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Mientras el mentirosillo gobernador de Nuevo León anda de turista en Europa anunciando inversiones extranjeras en el estado que ya tienen rato hechas, los pobres viajeros que llegan al Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo saben cómo se veía Berlín en mayo de 1945.

Sólo que las ruinas de entonces eran de bombardeos aliados. Hoy estas ruinas que ves son el resultado de las mentiras sobre el mejor metro del mundo que iba a estar listo para la Copa Infantino.

Claro que a estas alturas, a Sammy le preocupa solamente que el que le siga en ocupar su silla no vaya a salir con que la ley es la ley, y que hay que investigar a las factureras…

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