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Al ser designado gobernante de Cuba por el dictador Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel prometió a éste “continuidad”. Es curioso que este viernes, en el Zócalo, Claudia Sheinbaum, candidata del presidente de México, le prometerá “continuidad” a éste.

“Continuidad”: la candidata de Morena y el gobernante designado de Cuba tienen el mismo lema de gobierno. En el caso de Sheinbaum, ofrece continuidad de un gobierno autocrático, con 200 mil asesinatos y que sembró el odio entre los mexicanos.

Y continuidad al chistorete, que fue el ancla de este presidente para gobernar. Un chistorete desabrido y pesado fue la respuesta de la candidata del presidente a la polémica desatada por éste, al mostrar en público el número telefónico de una periodista.

En lugar de dar una respuesta que la mostrase como una política de altura, Claudia Sheinbaum optó por burlarse del tema y decir que ni modo, cambiar de número telefónico, pues el de ella también había sido divulgado. Continuidad a la burla, la división, el rencor.

No hay que esperar al mensaje Sheinbaum, mañana en el Zócalo, para saber que promete ser una copia de lo sucedido en los últimos cinco años y medio: un régimen censor de la democracia en todo su conjunto y que regala el dinero de nuestros impuestos.

Por lo pronto, ya dejó claro que busca eliminar la Corte y el INE para poner funcionarios electos por Morena, de la misma manera que fue cancelado el aeropuerto de Texcoco: por una “consulta” manipulada por el partido, sin vigilancia ciudadana.

Morena realizó la consulta sin los órganos electorales que habían supervisado su triunfo electoral tres meses antes. Consultó sólo al 0.1 de por ciento del padrón electoral, siendo que había ganado la elección presidencial con el 41 por ciento del padrón electoral.

Seleccionó los 538 municipios para instalar las casillas, cuidando que fueran lo más alejados de Texcoco, en el Estado de México, que era donde se estaba construyendo el aeropuerto y la zona que más se beneficiaría de la obra.

Y no instaló ninguna casilla en el Edomex, pero instaló 42 en Chiapas, ubicada a mil kilómetros de distancia. Además, instaló nueve de Campeche, dos en Baja California Sur, cinco en Baja California y dos en Aguascalientes.

Únicamente instaló 16 casillas en zonas geográficas cercanas a la CDMX para decidir la cancelación de un aeropuerto que se construía a 20 kilómetros de la CDMX, y para sustituirlo por otro situado a 38 kilómetros de la CDMX: sólo que, éste, es suyo.

Ya Sheinbaum advirtió que para eso necesita ganar las dos terceras partes de las cámaras de Diputados y Senadores y “poder elegir a los jueces y ministros por voto popular”.

Continuidad hasta recargada.