Minuto a Minuto

Nacional Vinculan a proceso a Juan Jesús ‘N’ por el asesinato de Edith Guadalupe
El juzgador mantuvo la medida de cautelar de prisión preventiva y otorgó un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria
Economía y Finanzas Edgardo del Rincón, nuevo director general de Banamex
Edgardo del Rincón será el nuevo director general de Banamex, tras la renuncia de Manuel Romo por proyectos personales
Internacional Detienen en Argentina a colombiano acusado del asesinato de Uribe Turbay
El detenido es señalado de planificar y ejecutar un ataque con explosivos contra Uribe Turbay cuatro días antes del ataque mortal
Internacional Corte de apelaciones permite que siga abierto el centro migratorio ‘Alligator Alcatraz’
Un tribunal de apelación revocó la orden judicial que ordenó el cierre del centro de detención para migrantes Alligator Alcatraz
Economía y Finanzas Nissan reporta pérdidas fiscales en México y no dará utilidades
La Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México informó que Nissan no dará utilidades a sus trabajadores en Aguascalientes

A dos años de acabar su mandato oficial, el presidente incumplirá casi todas las promesas que le hicieron ganar 30 millones de votos. Y llegó la hora de quemar cartuchos: ayer aclaró que es Zoé Robledo el responsable de mejorar los servicios de salud pública.

Aunque fue el presidente, y no Zoé Robledo, quien prometió que, desde el primero de diciembre de 2020, México ya tendría un sistema de salud como el de Dinamarca. Pero el domingo pasado debió admitir: “No tenemos medicinas, pero va a haber”.

Qué ironía. Le ha sucedido lo que él le criticó a Carlos Salinas, cuando éste dijo que, el 1 de enero de 1994, México estaría en el Primer Mundo, con la entrada en vigor del TLC. A lo que entró fue al inicio de la crisis que tendría su punto peor en el Error de Diciembre.

Le ha sucedido igual, porque lejos de México tener un sistema de salud de altísimo nivel, como el Dinamarca, el presidente ni siquiera echó a andar el Sistema de Salud para el Bienestar (INSABI), que era su idea estrella para la salud en su gestión.

Las familias más afectadas son las de más bajos ingresos, que aumentaron el gasto en medicinas de 6.8 por ciento en el gobierno anterior, al 7.3 en el actual, a pesar de que éste llegó al poder en 2018 con el eslogan de “Primero los pobres”.

Ha sido un fracaso de estrepito su esquema de salud más eficiente y barata, porque lo que produjo fue sobrecostos, retrasos y escasez de medicinas, tanto que, el domingo, el propio presidente acepto: “Sí, no hay medicinas, pero va a haber”.

Los medicamentos más escasos son las aspirinas, omeprazol, insulina, atorvastatina, amoxicilina, diclofenaco y ciprofloxacina. Según el medio oficioso del gobierno, La Jornada, 35.7 millones de mexicanos pobres no ha tenido acceso a servicios de salud”.

La Jornada publicó que “entre 2018 y 2020, a la población afectada por la falta de medicamentos, principalmente en pobreza extrema, se suma que 15 millones de trabajadores carecen de seguridad social”.

Sin embargo, en un sistema de gobierno basado en una sola persona, como es la estructura de mando de la autollamada Cuarta Transformación, el mandatario jamás será el culpable de sus decisiones. Ayer, le tocó cargar con la responsabilidad a Zoé Robledo.

“Si no cumplimos con el compromiso de que haya atención médica gratuita de calidad para todos, la responsabilidad de la falla es de Zoé, porque es el director del Instituto Mexicano del Seguro Social”, advirtió el presidente.

O sea, llegó la hora de que la bagatela asuma los fracasos. Salvo excepciones (Urzúa, Martínez Cázares), todos lo sabían.

Son corcholatas para tapar y destapar. Se alquilan.