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En noviembre mataron a 69 personas cada día, y México se reafirmó en el tercer lugar mundial en asesinatos, detrás de Brasil y la India. Pero, la preocupación del subsecretario de Seguridad Pública es que Morena le hizo trampas que para que no fuera candidato a gobernador en Coahuila.

Que Morena hace trampas, Ricardo Mejía lo sabe: él mismo las hace. Por ejemplo, pidió licencia para dejar de trabajar e irse a hacer campaña por la Revocación de Mandato de su jefe, mientras en el país asesinaban a una persona cada 15 minutos y, en dos meses, iban 80 masacres.

Ayer Ricardo Mejía desconoció, por “amañados”, los resultados de la encuesta de su partido, que escogió como candidato a gobernador al ganadero Armando Guadiana. “Tengo severas dudas del resultado”, dijo. Y es raro, porque Ricardo Mejía no suele dudar.

No dudó, por ejemplo, en asegurar que “no fue un fusilamiento”, la masacre de 17 personas, colocadas todas contra una pared, en San José de Gracia, Michoacán. No fue un fusilamiento, dijo sin dudar, porque “nadie gritó ‘preparen, apunten, ¡fuego!’; no digan más que fue un fusilamiento”.

Candidato de su partido o no, la verdad es que a la ciudadanía lo que le interesa de Ricardo Mejía es que cumpla con el trabajo para el que le paga de sus impuestos, trabajo que hace bastante mal, si se tiene en cuenta que en los que va del actual gobierno se registran 140 mil 808 homicidios dolosos en el país.

Un desastre. Porque esos 140 mil 808 asesinatos son casi los mismos que los registrados durante todo el gobierno pasado (156 mil 66), y muchísimos más que, por ejemplo, en los gobiernos de Carlos Salinas (76 mil 767), Ernesto Zedillo (80 mil 671), Felipe Calderón (45 mil 417) y Vicente Fox (60 mil 280).

Ricardo Mejía ha sido incapaz de encontrar al asesino de los sacerdotes Javier Campos y Joaquín Mora; y del guía turírtico Ricardo Palma, en la comunidad de Cerocahui, en la Sierra Tarahumara, lo cual le habría dado buen cartel a sus aspiraciones políticas.

Lo notorio es que el desastre se produce con el subsecretario de Seguridad Pública dedicado a buscar votos y a hacer campaña para ser gobernador, en lugar de trabajar para garantizar seguridad pública. Vamos ni siquiera es medianamente avispado para saber que su mejor campaña habría sido hacer bien su chamba.

Al contrario, las cuentas que entrega son pésimas. Tanto así, que en el comparativo mundial de asesinatos por cada cien mil habitantes, México es el sexto lugar con 26.8 por ciento, ubicado solo después de Jamaica, Venezuela, Honduras, Bolivia y Sudáfrica. Además, desaparecen 700 personas cada mes en el país.

Sí: dejó tirada la chama.