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Al desparpajo total. El 13 de marzo dijo que “México es más seguro Estados Unidos, no hay ningún problema para viajar aquí con seguridad; y, apenas el viernes, advirtió que “es peligroso cruzar México, hay secuestros, hay crimen”.

Sin embargo, el valor de la palabra de su Jefe de Estado parece importarle un cacahuate a la mayoría de los mexicanos: según la encuesta más reciente de El Financiero, el 57 por ciento de los ciudadanos apoya al presidente.

Aunque, en ese caso, la palabra del presidente tampoco vale mucho. El 23 de marzo dijo que “las encuestas de El Financiero las hace su dueño en el escritorio, Manuel Arroyo, ahí las hace”. Bueno, ese dueño, dice que lo aprueba el 57 por ciento.

Sin embargo, el asunto con todo lo que dice el presidente es que es escuchado y tomado en serio, pues ayuda a los ciudadanos a tomar decisiones que tienen consecuencias, a veces fatídicas. Por ejemplo, en los miles y miles de migrantes que cruzan México.

En el arranque de numerosas caravanas de migrantes para atravesar, desde Chiapas hasta la frontera norte, camino a Estados Unidos, el presidente dijo que “no es esta realidad de violencia que se menciona, es manipulación, pura y vil manipulación”.

En ese momento, la cifra de homicidios dolosos durante su administración, ya había rebasado los 152 mil asesinatos. Sin embargo, la negación del presidente de esa realidad, pudo impulsar a los migrantes a avanzar sin temor alguno.

Pero, menos de dos meses después, el propio presidente les advirtió a los migrantes del peligro extremo que es transitar por México. Lo dijo el viernes en Puebla: “Esta lo del incendio en el que murieron 40 en Ciudad Juárez, los secuestros, están los criminales”.

Y, ojo, eh: es el mismo presidente que, en 2019, llamó a los migrantes centroamericanos a instalarse aquí: “Vamos a ofrecer empleo a los migrantes centroamericanos, el que quiera trabajar en México tendrá apoyo, visa de trabajo”.

Más, aún, prometió: “Queremos un mundo sin injusticias y con el derecho al trabajo, a buscarse la vida. Va a haber trabajo para quienes vengan de otras partes, porque somos muy solidarios, donde come uno, comen dos. Eso es solidaridad”.

Hoy, en cambio, les dice que no crucen porque pueden secuestrarlos y matarlos; y hasta su canciller y aspirante a sucederlo en la presidencia, Marcelo Ebrard, divulgó una circular en las estaciones migratorias:

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir a qué vienes.

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir por qué vienes.

—Y probablemente lo que te vas a encontrar, es que te vamos a decir que no.

—Porque le vas a crear un problema a nuestro país.

Sin pudor.