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Aunque fuera a propósito, era difícil que la candidata del presidente al Estado de México, llegara al año del destape con tan mal cartel: desapareció los programas educativos para niños pobres, migrantes, indígenas y analfabetas.

Delfina Gómez también canceló las escuelas de tiempo completo, donde tenían su primer alimento del día 3.6 millones de niños pobres. Sí, durísima contra los pobres, la secretaria de Educación del gobierno de Primero los Pobres.

Pero Delfina Gómez es una gran candidata en la estrategia electoral que llevó a la victoria al propio presidente, como impulsor de la pobreza como símbolo de buenismo y de honestidad, algo que, por supuesto, no es cierto.

Sin embargo, su perfil cumple con esa propaganda oficial: fue maestra de primaria, tiene una licenciatura y dos maestrías; es hija de albañil y se pagó sus estudios, mientras  cuidaba a tres hijos.

Pero es una historia de superación personal como millones en México y, además, para nada es pobre, porque desde hace muchos años devenga muy altos salarios, y su honestidad como funcionaria está marcada.

Como alcaldesa de Texcoco, retenía el 10 por ciento del sueldo de los trabajadores para dárselo a Morena, según aceptó ella misma en el primer debate por la gubernatura del Edomex en 2017.

Fueron 13 millones de pesos, y Delfina Gómez declaró que eran de pagos de Fonacot y cajas de ahorro, aunque Texcoco tenía cancelado el convenio con Fonacot desde 2012, por falta de pago.

Además, descontó a sus trabajadores 40 millones de pesos para depositarlos en la cuenta 0252544745 Banorte, del operador electoral Alberto Martínez Miranda. Ella los firmaba, con transferencias hasta 791 mil 668 pesos.

Los cheques salían de “Nómina de Texcoco”, “aportación fondo de ahorro”, “recuperación de fondos de ahorro” y “aportaciones empleado-patrón”, a nombre de Martínez Miranda, cuyo RFC era MAMA580427899.

Así que, en favor de los pobres, nada, como alcaldesa y, ahora, como secretaria de Educación. Por ejemplo, eliminó 34 por ciento del presupuesto para quienes pasaron de la edad escolar y no saben leer ni escribir: los más pobres.

En el propio Edomex, 3.3 por ciento de la población mayor de 15 años no sabe leer ni escribir; y el analfabetismo se presenta en las zonas urbanas: Toluca, Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla, Chimalhuacán y Nezahualcóyotl.

Como sea, los descuentos y recortes de la Delfina Gómez como funcionaria son, coincidentemente, contra los pobres: en la SEP tumbó cinco programas que daban alimentos a 37 mil 570 escuelas en zonas rurales y de alta marginación.

Pero su mayor pecado es haber quitado la rectoría de la educación al Estado mexicano y regresado el control del magisterio a la CNTE y el SNTE.

Con ese cartel aspira a gobernar el Estado de México.