Sólo porque era Reforma se sabía que su portada de ayer no se refería a Venezuela, sino al México del presidente actual, al que muchos ven tocado en su línea de flotación, tras los reveses en la revocación de mandato y la reforma eléctrica.

Pero no parece tocado, eh. Veamos esa portada:

Frena el autoabasto y amaga con cárcel. Niega reconexión la CFE a Iberdrola.

Ignoran orden de juez; siguen obras del tren.

Rechaza ministra Esquivel expediente de Pío al INE.

Se endeudan más en Macuspana…por el beisbol.

Exigen cese de agresiones contra opositores.

México vive un régimen más autoritario que Venezuela. Maduro permite que viva, entre y salga de Venezuela un presidente paralelo, reconocido por 60 países. Aquí, un aspirante presidencial tuvo exiliarse para no caer preso.

Aquí el presidente, sin cambio constitucional en el sector eléctrico, advierte a las empresas que no se expongan a un juicio penal, porque pierden; y prohíbe operar a una, pese que la justicia le otorgó un amparo.

Sigue talando bosques para construir el Tren Maya, aunque un juez federal ordenó lo contrario. Además, invitó a dialogar a los activistas que están contra la deforestación que provoca la obra, y después les dijo que mejor hablen con campesinos de la zona.

Ayer, el presidente de todos los mexicanos hasta legitimó el odio y la división de mexicanos contra mexicanos, al aprobar la campaña de linchamiento de Morena contra la oposición que votó en contra de la Reforma Eléctrica.

“Si son representantes populares, ¿por qué no se va a saber lo que hacen o cómo votaron?”, dijo sobre la violencia y la persecución de quienes pararon su reforma, que ahora son buscados como el Viejo Oeste, con carteles con nombre y foto en las calles y plazas.

La verdad desnuda es que el presidente hace lo que quiere. Además de contar con un entramado legal que lo convierte en el más poderoso de la historia, gracias, contradictoriamente, a esos legisladores contra quienes legitima el odio y la división.

Porque el Congreso le dio la facultad de “disponer de forma anticipada” de bienes inmuebles, dinero en cuentas y efectivo de quien quiera, sin veredicto judicial, según la Ley de Extinción de Dominio. Aunque seas inocente, no puedes recuperar ni un tornillo.

¿Debilitado? ¿Sí? Pues acaba de disolver la unidad especial antinarcóticos que trabajaba hacía 25 años en coordinación con la DEA y participó en la captura, entre otros, de Joaquín El Chapo Guzmán. Un portazo en la cara a Estados Unidos.

Se entiende que, parte de la oposición y la crítica, esté de fiesta desde el domingo, con el palo a la reforma eléctrica.

Pero no tienen tanto que festejar. La verdad.