Romero Deschamps volvido a reelegir

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Manuel AjenjoEl Privilegio de Opinar

No obstante que su periodo al frente del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) concluye con el año 2018, Carlos Romero Deschamps, fue reelegido, un año antes y por cuarta vez, para estar al frente de la precitada organización sindical hasta el último día de diciembre del 2024.

No obstante que su periodo al frente del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) concluye con el año 2018, Carlos Romero Deschamps, fue reelegido, un año antes y por cuarta vez, para estar al frente de la precitada organización sindical hasta el último día de diciembre del 2024.

¿Por qué tanta anticipación en la reelección del actual senador? Tal vez, infiere el que redacta estas líneas, se trata de un acto de prevención por si su partido, el PRI obviamente, no gana la elección grande del 2018. En caso de ganar la oposición, cualquiera que ésta sea, quedaría en peligro su libertad, ya que sobre el dirigente sindical pesan acusaciones penales de corrupción, enriquecimiento ilícito y de complicidad en el robo de gasolina a Petróleos Mexicanos (Pemex); este último delito debería considerarse crimen de lesa patria. En cambio como líder del todavía poderoso sindicato petrolero podrá, en primer lugar, entrarle con una lana para que el partido tricolor compre, como acostumbra, votos en los comicios del próximo julio. También, como dirigente sindical, podrá brincar del senado, donde se encuentra ahora calladito y disciplinado, a la cámara de diputados donde tendrá fuero durante tres años más de disciplina y silencio.

Cualquiera que lea que el líder sindical fue electo un año antes y por unanimidad puede pensar que la trayectoria de don Carlos ha sido honesta y al servicio de su gremio. Pero no está de más decir que representantes del Movimiento Petroleros Activos en Evolución por un México Nuevo, encabezados por Arturo Flores Contreras, acudieron a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la Procuraduría General de la República (PGR) a presentar elementos contra el multicitado aquí líder sindical y senador de la República a quien acusan de que en asociación con familiares y prestanombres ha cometido  “hechos constitutivos de delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita”. Según el acta levantada, los hechos que se les imputan —al cabecilla y a su banda— consisten básicamente en haberse coludido entre sí y de manera permanente y reiterada realizar conductas ilícitas, apoderándose del patrimonio sindical, disponiendo indebidamente de las cuotas de los trabajadores sindicados y de los inmuebles propiedad de la organización sindical, “desviando estos recursos a cuentas personales de familiares y amigos”.

Lo más surrealista del caso es que la reelección anticipada del cuestionado jefe del gremio petrolero a quien más agradó no fue a su hijo José Carlos Romero Durán, al que su padre regalara un automóvil Enzo Ferrari, edición limitada con un costo de 2 millones de dólares; ni a su otro hijo varón Alejandro, quien maneja las propiedades de la familia que son cuantiosas en Cancún, Quintana Roo; Miami, Florida; McAllen, Texas; Nueva York y Salamanca, Guanajuato; quien posee un yate de nombre “El Guly” embarcación a la que se suman los navíos de lujo “El Güero” y “El Indomable” para completar la flota de la familia Romero Deschamps Durán. Tampoco la persona más congratulada por la anticipada reelección del mafioso sindical fue su hija Paulina cuyo estilo de vida: viajes en aviones privados; vestuario y prendas de marca; joyas y comida, bebida y hospedaje de miles de dólares, han sido un escándalo en un país de pobres. Hasta Keiko, Boli y Morgancita, las mascotas caninas que acompañan a Pau en sus recorridos, no hicieron ninguna manifestación de contento por la reelección del papito de su dueña; lo mismo pasó con sus parientes —de Romero Deschamps no de los perritos—.

El que se mostró más feliz y gozoso que nadie por la ratificación —verbo que proviene del sustantivo rata— de Carlos Romero Deschamps fue el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, quien publicó seis mensajes de júbilo en su cuenta de Twitter y uno en el Facebook. El funcionario recalcó que “por unanimidad, integrantes de todas las secciones del #STPRM aprobó (sic que, como un solo hombre, prescinde del plural) la continuidad del senador Carlos Romero Deschamps, como su líder por el período del 1 de enero 2019 al 31 de diciembre 2024. Mil felicidades!! (¿Por la reelección? ¿Por la anticipación?) @Pemex”. Poco antes, a través del mismo medio de 140 caracteres, escribió: “El #STPRM, pilar del movimiento obrero de México, ha sabido adaptarse a los tiempos y retos que marca la Historia (con mayúscula), así como a un mercado cada vez más competitivo y diversificado”. (Sin comentarios).

Quisiera terminar mi columna de hoy recordando que hace menos de un mes apareció en las redes un video en el que no se identifica el restaurante ni la fecha en que un comensal confronta a Diego Fernández de Cevallos en el momento en que el panista, según se aprecia, va de salida luego de haber compartido el pan y la sal con el millonario priista y dirigente sindical que hoy ha protagonizado esta columna que ya para despedirse de sus lectores y al margen de saber lo que el comensal le dijo a don Diego, quisiera saber lo que el abogado de las barbas y el puro platicó con el señor de los yates y del huachicol.

  1. Javier Lozano no va a llegar

    El vocero de José Antonio Meade, el senador poblano Javier Lozano Alarcón, se metió en problemas, cuando, el pasado viernes, subió a las redes sociales un video en el que, por expresar que Andrés Manuel López Obrador ya está viejo para gobernar, nos pasó a calificar de inservibles a todos aquellos que estamos instalados en el sexto piso o más arriba en el edificio de la vida (López Obrador tiene 64 años).

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