Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Reflexionar sin polarizar: Graue

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Carlos MarínEl asalto a la razón

El rector de la UNAM, Enrique Graue, resume así la canija realidad: “Debimos estar conscientes de que la epidemia podría rebasar el sistema de salud y de hecho así es, nuestros más de 150 mil muertos y el exceso de mortalidad general son prueba de ello”

El rector de la UNAM, Enrique Graue, resume así la canija realidad: “Debimos estar conscientes de que la epidemia podría rebasar el sistema de salud y de hecho así es, nuestros más de 150 mil muertos y el exceso de mortalidad general son prueba de ello”.

Anoche la cifra oficial superaba los 155 mil que, con el porcentaje que el Inegi registró de los que no fueron considerados en los primeros siete meses, 45 por ciento superior a lo que se contabilizaba, la cantidad ahora bien puede sumar 225 mil.

(Y si se considera el exceso de mortandad de personas a las que no se diagnosticó la peste, pero manifestaron síntomas característicos de covid-19, el número de decesos probablemente supere los 400 mil).

Graue sugiere “hacer una pausa en el camino, dejar atrás polarizaciones y reflexionar con un ánimo analítico, constructivo y propositivo para poder ponderar y evaluar los resultados…”.

El rector participó con especialistas nacionales y extranjeros en el seminario virtual Reflexiones sobre la respuesta de México ante la pandemia de covid-19, del que surgieron las recomendaciones que llevaron al soberbio Hugo López-Gatell a pisar el terreno de la humildad y comprometerse “para hacer un alto en el camino, una reflexión sobre cómo podemos mejorar en lo inmediato, en el mediano plazo y en el largo plazo también, las condiciones de salud de México durante, y más allá de la epidemia”.

Graue recordó que hace nueve meses se reunió el Consejo de Salubridad General, del que forma parte, para hacer un recuento de las acciones que se tenían que ejecutar ante la expansión de la pandemia y que, desde entonces, se sabían las dificultades ante un sistema de salud históricamente debilitado y fragmentado (“carencia de camas, de especialistas y médicos.

Y de cara a la pandemia, nos encontramos con rezagos crónicos de presupuestación, infraestructura, cobertura, calidad de atención y con insuficiencia de recursos humanos”).

Dejando atrás la polarización que deplora, evitó recordar también que el aludido Consejo, máxima autoridad en materia de salud (por encima del secretario del ramo), no ha sido tomado en cuenta.

Ni que cuando fue convocado por primera vez, el 19 de marzo, él ni siquiera fue invitado, así que debe referirse a la reunión del 20 de abril que como la tercera y última, la del 13 de mayo, se celebró de manera virtual.

A partir de entonces esa instancia, simplemente, ha permanecido ignorada.

Con sustento constitucional (artículo 4), el Consejo de Salubridad General depende directamente del Presidente de la República, sin intervención de ninguna secretaría de Estado, y sus decisiones son obligatorias en el país.

Tiene la misión de emitir disposiciones mediante la definición de prioridades, expedición de acuerdos y formulación de opiniones del Poder Ejecutivo federal para fortalecer la rectoría y la articulación del Sistema Nacional de Salud.

¿No debiera estar al frente de la batalla contra la pandemia…?

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