Minuto a Minuto

Nacional Empresarios alertan de menor inversión por “incertidumbre” ante reforma judicial
Siete de cada 10 compañías mexicanas ya reportan "impactos negativos", mientras que solo 3.6 % identifica efectos positivos
Economía y Finanzas Ebrard dice estar “más cerca” de nuevos acuerdos comerciales con EE.UU.
Ebrard señaló que mantener estos acuerdos comerciales fortalecería las condiciones que México tiene frente a otros países en su relación comercial con EE.UU.
Nacional Veracruz, el primer estado con dos centros Teletón
"Veracruz es un pueblo solidario y trabajador, no tengo duda de que juntos haremos realidad este proyecto. Ya está el terreno y el decreto", dijo Rocío Nahle
Internacional Trump tira un vaso de agua para comparar ahorro de combustible con el petróleo venezolano
Trump ha defendido un aumento de la producción energética estadounidense y ha señalado en distintas ocasiones las reservas petroleras de Venezuela como un recurso estratégico
Nacional México y Qatar fortalecen cooperación con acuerdos y nueva agregaduría naval
Destacó la próxima apertura de una agregaduría naval en la Embajada de México en Qatar para fortalecer la cooperación marítima y de seguridad

Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.

Esa es la primera frase de la novela “El Amor en los tiempos del Cólera”, con la que  Gabriel García Márquez hace recordar al doctor Juvenal Urbino, al entrar al cuarto de su amigo y adversario en ajedrez, el antillano Jeremiah de Saint-Amour , que “se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro”.

Confluyen aquí, como en muchas grandes obras de la literatura, dos elementos. La capacidad sintética y seductora del escritor, y el papel inmanente de la memoria en nuestra vida. “Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregor Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto”. Así comienza la Metamorfósis de Franz Kafka. Pushkin inicia su poema dramático Eugen Onegin, diciendo “mi tío, hombre de austeras normas de vida, al caer severamente enfermo atrajo súbitamente el respeto de cuantos le rodeaban”.

Desde luego que no voy a caer en tentación citando lo de “muchos años después frente al pelotón de fusilamiento”, ni lo de que en un lugar de la Mancha de cuyo nombre etcétera.

Lo que es notable es que, de una manera u otra, la narrativa nuestra -no la de los escritores, la nuestra- tiene una raigambre firme en la memoria. Después de todo, una de las pocas características que nos hace diferentes de los otros animales es que podemos recordar; no solamente eso, sino actuar en consecuencia de lo que recordamos.

Lo cual, desde que nos constituimos en sociedad, conlleva una trampa, que es el uso de la memoria en favor de una causa u otra.

Dos de octubre no se olvida, gritarán seguramente hoy por las calles de la Ciudad de México centenares de jóvenes que en 1968 no eran ni siquiera proyecto de los efluvios sexuales de sus padres. Si la memoria fuese justa, los mexicanos debiéramos recordar con mayor rencor y furia el 10 de junio, el jueves de Corpus.

Si bien la matanza de Tlatelolco pudo haber sido una mala ejecución de un mal plan intimidatorio ante las manifestaciones de repudio a la falta de libertades, lo del 10 de junio fue una represalia criminal planeada, con entrenamientos paramilitares y armas provistas por el gobierno, para matar cualquier insurgencia.

Qué bueno que no se olvide el dos de octubre. Qué bueno que una de sus activistas de entonces en Ciudad Universitaria viva hoy en Palacio Nacional y se llame presidente con A. Lo cual es una mamada intrascendente. Debiera ser un ideal que lo que los jóvenes y jóvenas de entonces se haga realidad un día.

Justicia social -no regalitos de dos mil pesos al mes- que eso quiere decir trabajo, salud, educación y recreo sin pedir a cambio votos.

Creo que eso dice la Constitución. Si no se hace realidad, tenemos que repetir que recordar sin acción, no es vivir.

PILÓN: PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Me parece que en mi libro de lectura del segundo año de primaria se contaba la historia de dos venados que, al pretender cruzar un arroyo, no cedía el paso ni el uno ni el otro.

Es enfrascaron en lucha de topetones, sus astas quedaron enlazadas y ambos murieron.

Es lo que está pasando con Israel y Hamas.

[email protected]