Que nadie se llame a robado

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Joaquín López-DórigaEn Privado

Desde sus tiempos de campaña, Andrés Manuel López Obrador se comprometió a acabar con la mal llamada Reforma Educativa del gobierno anterior, y ya lo cumplió

Los diputados de Morena ya habían hecho su simulacro desde la víspera. Florestán.

Desde sus tiempos de campaña, Andrés Manuel López Obrador se comprometió a acabar con la mal llamada Reforma Educativa del gobierno anterior, y ya lo cumplió.

Es decir, nadie se puede llamar a sorprendido por llevar a los hechos sus anuncios de candidato, lo que no quiere decir que se tenga que estar a favor de la regresión provocada por el nuevo protagonismo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, ahora documentado en las leyes reglamentarias de la llamada nueva Reforma Educativa, en la que se pensó más que en los millones de niños y jóvenes, en los militantes de esa coordinadora.

El que haya sido una reforma cantada, no significa que sea necesariamente mejor, ni mucho menos. Y la mayoría que estuvo a favor de la anterior, ya abrogada, se quedó paralizada ante el golpe que venía, lo que retrata parte del panorama nacional de pasmo, por decir lo menos, de la oposición y de la sociedad. Salvo excepciones como Mexicanos Primero, no se escucharon voces y menos iniciativas para impedir lo que ya se consumó.

Me dirán que Morena hizo valer su mayoría en la Cámara de Diputados, y sí, así fue. Pero resultó ser el punto final del proyecto. Y desde el anuncio, hasta ayer, no hubo movimiento organizado alguno para atajarla, y menos de los partidos que nadie sabe dónde están ni qué hacen, a nadie mueven y ni quien los escucha.

El método legislativo fue el mismo que utilizó por años el PRI: se aprueba el dictamen en lo general, la oposición se reserva artículos para discutirlos en lo particular, reservas que el partido oficial desecha una a una hasta la aprobación formal que necesita solo de la mayoría simple, la mitad más uno de los presentes.

Por ese decía que los diputados de Morena hicieron su simulacro desde la víspera, en comisiones con los dictámenes.

En lo particular, reitero, no estoy de acuerdo con una serie de modificaciones a la medida de la CNTE y en perjuicio de la educación de millones de niños, como eliminar la evaluación y el pase automático a las plazas, entre otras.

RETALES

  1. MARATÓN.- No entiendo la necesidad de sacar las leyes secundarias cuyo plazo venció el pasado día 12, en una sola jornada, como ocurrió ayer. Es decir, primero fue el acuerdo con la CNTE, y luego el dictamen y aprobación, sin tocarles una coma;
  2. BATALLA.- El presidente planteó que Morena eligiera a su nueva dirigencia por consulta popular. Yeidckol Polevnsky Mario Delgado dijeron que sí, pero Bertha Luján que no, con base en los estatutos, y reiteró la vía del congreso. Este asunto no se ha resuelto. ¿Qué método beneficia a quién?; y
  3. DUDAS.- Uno de los ejes del crecimiento del país en 2020 es que la producción petrolera aumente trescientos mil barriles diarios, lo que no sucede desde Cantarell en el siglo pasado. ¿Y si no se alcanza? Habrá impacto.

Nos vemos el martes, pero en privado.


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