Minuto a Minuto

Nacional Gases y 39 detenciones deja la marcha por el agua en Guadalajara
El balance incluyó 28 policías lesionados, dos de gravedad: uno con fracturas de cráneo, pómulo y nariz, mientras otro perdió un dedo
Nacional El general Rubén Zamudio asume jefatura del Estado Mayor Conjunto de la Defensa
El general de brigada de Estado Mayor, Rubén Zamudio Matías, asumió como jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa
Nacional Huracán ‘Simon’ se debilita a categoría 3, pero mantiene lluvias extraordinarias
Se espera que el fenómeno pueda ingresar a tierra la tarde del jueves por Sinaloa ya como tormenta o ciclón postropical
Nacional Investigan presuntos abusos policiales en protestas del IMSS
Los casos señalados en videos difundidos en redes sociales ocurrieron en Viaducto, Circuito Interior y la avenida Plutarco Elías Calles
Internacional Suspenden anuncios de Trump financiados con dinero público; Casa Blanca niega propaganda electoral
La orden es efectiva desde las 4:45 PM (tiempo del centro de México) de este domingo, y permanecerá vigente durante 14 días

Canadá lo puso en la mesa. Estados Unidos lo ha colocado en el aire, como si fuera la espada de Damocles. México ha dejado atrás el rechazo tajante, pero no ha definido cuánto puede ceder. La cuestión es complicada porque va más allá de las negociaciones del TLCAN: ¿qué hacer para mejorar los sueldos en México?

Hay acción fuera del cuadrilátero marcado por los equipos negociadores. De manera sorpresiva, la Unión Nacional de Trabajadores, que encabeza Francisco Hernández Juárez, firmó un convenio con el mayor sindicato de Estados Unidos, la AFL-CIO. Esta alianza busca que la parte laboral sea incluida en las negociaciones. Estos sindicatos quieren cerrar la brecha salarial entre México y Estados Unidos y acabar con los contratos de protección, que perjudican a los trabajadores.

Esta alianza es sorpresiva porque, hasta ahora, los sindicatos del Norte del Río Bravo habían mostrado una gran desconfianza hacia los sindicatos mexicanos. Los consideraban más cercanos a los patrones y al Gobierno que a los trabajadores. Además de corruptos, of course.

Para operar plenamente en el contexto del TLC, a esta alianza binacional le hace falta un sindicato canadiense. En primer lugar porque la agenda laboral de la región Norteamérica comprende los tres países. Más importante, quizá, es que la delegación canadiense es la única que ha incluido a sus sindicatos en la negociación.

¿Podrá una coalición internacional de sindicatos mejorar los sueldos en México? Querer es poder, dicen los libros de autoayuda. La realidad es un hueso más duro de roer. Los salarios en México son entre 10 y 20 por ciento de lo que son en Estados Unidos y Canadá, en actividades e industrias comparables.

La brecha salarial entre México y sus socios se ha incrementado en los 23 años de vigencia del TLC. Esto ha ocurrido a pesar de que ha habido incrementos sustanciales en la productividad en las industrias más integradas. El caso de los trabajadores automotrices es emblemático, pero no es el único. Algo similar ha ocurrido con la industria electrónica y en servicios como call centers.

La tendencia a la baja de los salarios en México debería generar preocupación en México, pero no lo ha hecho porque esta ha funcionado para contener la inflación y se ha convertido en un factor de competitividad y atracción de inversiones. Casi podríamos poner un letrero: alta productividad y gran calidad a menor precio que China.

¿Cómo explicar esta baja de los salarios en México? Los sindicatos de Estados Unidos y Canadá enfatizan el nefasto papel que han jugado los líderes/dueños de los sindicatos de México. En vez de defender los intereses de los trabajadores, se han enriquecido y han contribuido a fortalecer el control político de la vida laboral.

Los estudios más serios no desdeñan el papel de los sindicatos, pero completan la explicación con otra pieza del rompecabezas: el gigantismo del sector informal. Más de la mitad de la población ocupada de México trabaja en la informalidad. Están en actividades de muy baja productividad y bajas remuneraciones. Este océano de informalidad presiona a la baja los sueldos del sector formal.

La informalidad y la corrupción sindical actúan como dos pinzas que asfixian el mercado laboral. El TLC y un pacto trinacional de sindicatos no bastarán para librarnos de ellas, pero algo ayudarán. ¿Cuánto? Ésa es la cuestión.