Minuto a Minuto

Nacional Detienen en Acapulco a dos personas vinculadas a un grupo delictivo
Los detenidos fueron informados de sus derechos y puestos a disposición del Ministerio Público correspondiente
Deportes La FIFA recibe más de 500 millones de solicitudes de entradas para el Mundial
El próximo 5 de febrero los más de 500 millones de usuarios sabrán si sus solicitudes de entradas para el Mundial han sido aceptadas
Nacional Economía lanza campaña para impulsar consumo nacional rumbo al Mundial de Fútbol 2026
La SE y el CCE presentaron la campaña ‘Lo Hecho en México está mejor Hecho' que busca fomentar el consumo de productos nacionales, de cara al Mundial
Nacional La mexicana Valeria Palacios gana la Medalla Mundial de Educación 2025
La estudiante Valeria Palacios desarrolló drones capaces de eliminar residuos del agua, resembrar hábitats deforestados y apoyar en labores de rescate
Nacional BMA e instituciones piden que Reforma Electoral cumpla estándares internacionales
Un reporte advierte preocupaciones sobre que la Reforma Electoral pueda socavar la integridad de las elecciones y la democracia en México

Mientras el entonces presidente Obama preguntaba por Twitter dónde estarían los normalistas desaparecidos entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014, las agencias estadounidenses (la DEA sobre todo) ya lo sabían, mediante la intercepción de mensajes entre los Guerreros Unidos de Iguala y sus compinches en Chicago: habían sido “enviados a San Pedro”.

Los asesinaron. Punto.

Casi tres años y siete meses después del crimen tumultuario y gracias a una infidencia perfectamente aprovechada por el reportero Roberto Zamarripa, lejos de desmoronarse la incómoda “verdad histórica”, esta se corrobora.

Lo que se volvió pinole son las patrañas y supercherías cacareadas por quienes intentan explotar como “crimen de Estado” una miserable atrocidad a manos de vulgares homicidas.

“Paquetes” es la palabra con que se aludía a los muchachos en Iguala y en Chicago. Según el brazo externo, eran como 60, número coincidente con las primeras versiones hasta que aparecieron los 17 que pudieron esconderse.

Lo menos que ahora deben hacer los padres de Los 43 y sus apoyadores es disculparse con Jesús Murillo Karam.

[email protected]