Minuto a Minuto

Nacional Gases y 39 detenciones deja la marcha por el agua en Guadalajara
El balance incluyó 28 policías lesionados, dos de gravedad: uno con fracturas de cráneo, pómulo y nariz, mientras otro perdió un dedo
Nacional El general Rubén Zamudio asume jefatura del Estado Mayor Conjunto de la Defensa
El general de brigada de Estado Mayor, Rubén Zamudio Matías, asumió como jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa
Nacional Huracán ‘Simon’ se debilita a categoría 3, pero mantiene lluvias extraordinarias
Se espera que el fenómeno pueda ingresar a tierra la tarde del jueves por Sinaloa ya como tormenta o ciclón postropical
Nacional Investigan presuntos abusos policiales en protestas del IMSS
Los casos señalados en videos difundidos en redes sociales ocurrieron en Viaducto, Circuito Interior y la avenida Plutarco Elías Calles
Internacional Suspenden anuncios de Trump financiados con dinero público; Casa Blanca niega propaganda electoral
La orden es efectiva desde las 4:45 PM (tiempo del centro de México) de este domingo, y permanecerá vigente durante 14 días

Hay muchos edificios que tienen daños que no comprometen su estructura, grietas que pueden implicar el cambio de un muro o un acabado y no representarían un peligro para sus habitantes.

Pero claro, está el factor de la confianza. Alguien que ve en su casa una cuarteadura, aunque no sea estructural, teme que la construcción puede poner en peligro su integridad.

Hay claros intentos de cuartear muchos aspectos de la vida nacional que no sufrieron ningún daño con los fenómenos naturales de los últimos meses, en especial los dos sismos que dañaron al menos siete entidades del país.

Está claro que en este país centralista la atención mayor está puesta en el sismo de hace una semana que dañó muchas estructuras de la Ciudad de México.

Lo que se quiere derrumbar sin que presente daños estructurales es la confianza de muchos mexicanos. Porque está claro que de las ruinas de un edificio nacional caído los rupturistas creen que sacarán provecho para su causa.

Las redes sociales se han convertido en un tremor armónico que sacude la alicaída confianza y fortaleza de los mexicanos.

Haga un recuento de la cantidad de mensajes que desde estas plataformas digitales han asegurado toda clase de barbaridades, como el uso de buldóceres para remover escombros donde hay niños vivos atrapados bajo los escombros.

Hay una mentira repetida mil veces: el gobierno está ausente y rebasado por una sociedad civil. Es un acto de honestidad individual aceptar que esto es falso. Quizá haya que tener algunos años de vida para recordar el sismo de 1985 y recordar lo que sí era un gobierno rebasado.

Hoy no es así.

Desde la furibunda oposición de López Obrador se alimenta el discurso de que son capaces de donar 50 por ciento de sus prebendas de campaña, pero con la condición de que la maneje un fideicomiso de gente del pueblo bueno, porque todos los demás que no pertenecen a la esperanza de México no somos confiables.

En medio de la desgracia se quiere tirar lo que sí funciona, por eso el discurso es que con la suspensión de la construcción del nuevo aeropuerto y la venta de un avión se reconstruye el país.

El eterno candidato López nos quiere usar para hacer campaña. Pero no lo hace con fotografías cargando bultos o repartiendo despensas, lo hace a través de querer dañar a quien gobierna, sea el país, los estados o municipios.

Lo hace vendiéndonos sus viejas propuestas inviables, porque ahora que los mexicanos son frágiles, ahora que hay muchas personas vulnerables, pueden comprar lo que sea, incluso lo más absurdo.

De aquí en adelante veremos cómo se multiplican los intentos de destrucción de muchas instituciones de este país que pueden tener muros fracturados, pero no con daños estructurales. No somos Venezuela.

Y cualquiera que intente cuestionar estos intentos rupturistas será señalado como vendido, borrego, oficialista. Pero es una verdadera obligación no romper más de lo que hoy está roto.

No se vale que intenten provocar escombros con este país para erigirse como los rescatadores de la nación.