Poder Judicial: la última frontera


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Rubén CortésCanela fina

El voto de Janine Otálora sobre al elección de Puebla demuestra que actualmente el Poder Judicial es la única frontera ante las presiones a la democracia

Es sólo cuestión de meses para que el Poder Judicial entre al redil. “Los ministros de la Corte no están entendiendo la nueva realidad”, advirtió antier el Presidente. Pero, lo entiendan o no, van a entrar. Claro que van a entender. Como todos.

Pero, mientras, es de elogiar la rectitud en la impartición de justicia de la magistrada presidenta del Tribunal Electoral, Janine Otálora, al definir con su voto la validez de la elección estatal en Puebla, cuestionada por el partido del presidente.

Correspondió a Otálora romper el empate a tres votos a favor de la anulación (José Luis Vargas, Felipe Fuentes y Mónica Arali Soto) y tres en contra (Felipe de la Mata, Indalfer Infante y Reyes Rodríguez).

Más allá de la interpretación de cada quién sobre si se rompió la cadena de custodia de la paquetería electoral, la importancia histórica del voto de Otálora estriba en que el Poder Judicial es la última frontera ante las presiones que debilitan a la democracia.

En materia electoral, el desempeño de los tribunales es muy relevante porque son ellos los que pacifican la disputa por el poder político, que era lo que estaba en juego aquí:

—Si el PAN seguía como el único partido que puede actuar con un bloque de 12 gobernadores, frente al poder casi absoluto de Morena: Poder Ejecutivo y Legislativo, 19 congresos estatales, los dos próximos ministros de la Corte (uno este año y el otro en febrero)…

—Si Morena robustecía, con seis, su punto flaco, que son las gubernaturas. Tiene la CDMX (segundo lugar en el padrón electoral con 11.62 por ciento), Veracruz (tercero, con 7.05), Chiapas, Tabasco y Morelos (en alianza con el PES). Puebla es el quinto, con 4.58.

Pasado por el tamiz de filias y fobias del electorado, del poder político que buscan los partidos, el trabajo de los jueces es ingrato: en los casos que juzgan siempre hay ganadores y perdedores. De ahí la responsabilidad de Otálora: su voto estuvo a la altura de las circunstancias.

Esto es todavía más profundo con juzgadores constitucionales, pues se pronuncian sobre temas que pueden definir el futuro de las naciones, sobre todo en el momento mexicano actual, con el Presidente que más poder y más votos en la democracia.

Por eso debemos alegrarnos de que el equilibro de poderes permanezca, aunque sea un hilo, y reconocer el trabajo, el valor de Otálora, una jurista progresista y liberal que sólo está comprometida con el fortalecimiento de una sociedad de derechos y con sus propias convicciones.

Ahora hay que insistir que, en democracia, todos estamos sujetos a reglas y leyes y más valdría aceptarlas.

Y saber que, hoy…

El Poder Judicial es la última frontera