Petrodólares bajo el brazo del presidente electo


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Rubén CortésCanela fina

Mejor imposible, las dos primeras semanas para el presidente electo: un tiempo de gloria en el que hasta la Torre Mayor le cabe en el bolsillo de la camisa


Mejor imposible, las dos primeras semanas para el presidente electo: un tiempo de gloria en el que hasta la Torre Mayor le cabe en el bolsillo de la camisa. Para más suerte, el precio del crudo sube y sube. La mezcla mexicana anda en 70 dólares. Peña, por ejemplo, la tuvo a 20 dólares.

Mientras que en dos semanas la fiesta de nombramientos ha sido tal que hasta nombró a los bedeles que tendrán a su cargo las llaves de los pocos edificios públicos que habrá en su gobierno; se guarda con celo el nombre del próximo director de Pemex, que no dejará de ser caja chica del gobierno.

Por eso Pemex quedará entre tabasqueños. El director sería Octavio Romero, su mano derecha en la operación financiera de toda la vida. Oficial Mayor durante el gobierno del DF. Un hombre discreto, estricto y leal, que sólo ha tenido un jefe en su vida: el presidente electo.

A Romero nadie le podrá llegar, más que su jefe. Nadie mejor que Romero para cuidar el Santo Grial que será Pemex, porque aún cuando se mantenga la reforma energética, Pemex lleva mano: ahora mismo alista 267 asociaciones con privados, que le dejarán petrodólares a chorros.

El dinero extra del nuevo gobierno por el aumento de los precios del petróleo no tendrá mejor administrador que Romero, un hombre con casi ninguna relación más allá de las que le autorice su jefe. Vamos, ni siquiera come en restaurantes: le cocinan carne con chaya, plátano verde y arroz con elote.

Durante el gobierno del presidente electo en el DF (2000-05), Romero aplicó las adjudicaciones directas que más interesaban a su jefe, las invitaciones restringidas o intercambios de predios, para justificar la entrega de obras a particulares sin apegarse a una licitación.

Los puentes de Santa Fe fueron adjudicados (por 350 millones de pesos) a Caabsa y Copri, que recibieron a cambio 2 terrenos de 2.5 hectáreas en Santa Fe. También hicieron túneles y deprimidos de Eje 5 Poniente (más de 143 millones de pesos) y recibieron otros dos predios de 175 millones de pesos.

Todo esto lo llevó Romero con disciplina espartana, más la remodelación del corredor Turístico Reforma, la construcción del Hospital de Especialidades de Iztapalapa, el Metrobús, que tuvo, éste último, un costo de 250 millones de pesos.

Nadie mejor para administrar al presidente la mayor empresa productiva del Estado que… le representa mucho: en lo sentimental porque, tomando pozos petroleros se dio a conocer como líder social a nivel nacional; y porque el crudo se venderá hasta en 80 dólares, según la empresa Bankinter.

Quiere decir que el presidente electo trae una gran torta de petróleo bajo el brazo.

¡Hasta eso!