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“Parejeras” les llaman en el norte a las carreras de caballos que arrancan del mismo lugar y corren cuerpo a cuerpo, en pistas rectas que se llaman tastes.

El ganador y sus apostadores ganan todo lo que pierden los perdedores. No hay términos medios.

Las parejeras de la política sindical en México tienen otra lógica. Los caballos que compiten por llegar primero a la meta arrancan de muy atrás, invisibles de hecho para los apostadores, hasta que un viento propicio, el viento de la complicidad y el apoyo del gobierno, los elevan por los aires, como al gato con botas, y los ponen delante del caballo favorito.

De pronto, en procesos políticos complejos, a menudo violentos, pero bastante obvios en su diseño básico para los observadores, el caballo que iba muy atrás, toma la delantera, gana por varios cuerpos y elimina a su adversario del taste.

Esta es la historia de los caballos del obrerismo/sindicalismo oficial inventado por Álvaro Obregón con los Batallones Rojos en 1915, del laborismo de Luis N. Morones inventado por Calles en los 20, del obrerismo a la Lombardo Toledano inventado por Cárdenas en los 30, del sindicalismo responsable de Fidel Velázquez inventado por Miguel Alemán en los 40 y 50, del Congreso del Trabajo en los 60-80, y de los relevos de 1989: el sindicato petrolero, con el encarcelamiento de La Quina, y el sindicato magisterial, con la salida de Jonguitud y la llegada de Elba Esther Gordillo.

Ninguno de estos cambios sucedió sin un cambio previo en la cúpula del Estado, en la voluntad de los respectivos presidentes.

El cambio que se anticipa en el mundo sindical de nuestros días tiene las mismas características.

Un líder sindical que va muy atrás en las parejeras, como Napoleón Gómez Urrutia, aparece en el taste dispuesto a correr una dispareja parejera.

Disparejas, sí, salvo porque tiene el voto previo del dueño del taste que antes se llamaba Calles, antes se llamaba Cárdenas, antes se llamaba Miguel Alemán, antes se llamaba Salinas y ahora se llama López Obrador.

Todo cambia y todo queda.