El presidente ruso salió “en defensa de su amigo” ante la indignación mundial y controversia por las amenazas de Trump, de anexar Groenlandia “con la fuerza militar si es necesario,” con antecedentes más lógicos que las amenazas de la Casa Blanca
Estados Unidos y el mundo, ve, vive, atestigua y siente, los dolores del histórico parto, de un nuevo orden geopolítico y económico mundial, impulsado en gran medida, por el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca.
Transformación que marca el fin de históricas alianzas, como la de Estados Unidos con Ucrania, que durante 3 años le brindó asistencia militar crítica para contener la injustificada invasión que Rusia creyó tomaría 2 semanas, y cuya prolongación ha tenido un enorme costo humano y financiero.
Y el resurgimiento de la “alianza” Trump-Putin, letal para Kiev. Injustificadas guerras comerciales, sanciones a bufetes jurídicos que contrataron abogados que investigaron al ahora presidente y amenazas de anexión e invasión.
El presidente ruso salió “en defensa de su amigo” ante la indignación mundial y controversia por las amenazas de Trump, de anexar Groenlandia “con la fuerza militar si es necesario,” con antecedentes más lógicos que las amenazas de la Casa Blanca.
“Es un profundo error criticar los planes de la nueva administración de Estados Unidos,” dijo Putin en Murmansk, en un discurso en el 6o. Foro Internacional del Ártico.
Recordó que los planes de anexión de Groenlandia e Islandia, datan desde 1860, que se cancelaron por oposición del Congreso, recordó que también se criticó la compra del territorio de Alaska a Rusia, en 1868.
“En 1910 se negoció un acuerdo trilateral entre Estados Unidos, Dinamarca y Alemania, en el que Groenlandia habría sido para Estados Unidos, pero el plan fracasó,” dijo Putin, “pero ese país desplazó tropas para evitar que lo tomaran los nazis.”
En un tono que no creen los críticos de Putin en Estados Unidos, el presidente ruso atacó a detractores del presidente Trump.
“Estados Unidos ahora tiene planes serios para Groenlandia” insistió “planes que tienen raíces históricas, consistentes con su interés geoestratégico, político, militar y económico en el Ártico.”
Aleksandr Dugin, filósofo ruso llamado “el cerebro de Putin”, autor de un libro llamado “La Revolución de Trump,” asegura que el actual presidente estadounidense “es especial, porque representa a otra ideología que cambiará el balance de los poderes en el mundo”
De acuerdo al “cerebro de Putin,” “Trump y sus seguidores entienden mejor”, porque “ven de una forma diferente a Putin y Rusia, ya no como el más grande enemigo de Estados Unidos, sino como una motivación política.”
“Hemos descubierto que existen muchos puntos en común, entre la América de Trump y Rusia de Putin; mucho más de lo que se ve en la superficie, pero es pronto para hablar de ello,” dijo al periodista Farid Zacharia de la cadena CNN, revelando que hay una alianza entre ambos, no contra Europa sino contra el globalismo.
Trump enfrenta una constante oleada de críticas y dictámenes judiciales en contra de su particular forma de implementar medidas que, aunque con base legal puede adoptar siguiendo reglamentos que ignora y pisotea, respaldados por dictámenes de jueces que insulta, asociaciones de abogados denuncian ataques del presidente, porque contrataron a abogados que antes trabajaron investigando los crímenes del Presidente.
Y Legisladores, analistas y empresarios, reaccionan con terror al silencioso pero ágil trabajo de Elon Musk, para privatizar todas las áreas del gobierno y vender edificios federales, que podrían comprar los aliados de Trump y hasta sus empresas, para rentar después como oficinas, en una especie de pago para quienes contribuyeron a la campaña del presidente.
Obsesionado con “blanquear el rostro de América,” el presidente Trump autorizó al Servicio de Recaudación de Impuestos a compartir la información de indocumentados que han pagado al fisco, para que sean detenidos y deportados.
En tanto exige a todas las dependencias, civiles y militares, eliminar todo lo relacionado con los programas de Equidad, Diversidad e Inclusión, que combatían la discriminación racial, así como despedir a minorías étnicas y borrar todos los antecedentes históricos, hazañas o aportaciones de grupos de minorías raciales y mujeres, en deportes, ciencia o literatura, retirar sus libros y referencias y suspender recursos para la construcción de museos de la población negra o latina, obligando, inclusive, a empresas francesas a eliminar esos programas, bajo amenaza de cancelar más de 16 mil contratos.
En su discurso en Murmansk ante la Conferencia Internacional del Artico, hace unos días, parece confirmar que la nueva alianza, está más centrada en las aspiraciones e interés económico de los presidentes, que de los dos países.
Aunque Trump ha sido reservado y ha confinado los planes de cooperación económica con Rusia, a las “pláticas de paz en Ucrania, “el presidente ruso ha hablado más abiertamente de mayor participación del gobierno e inversionistas estadounidenses, en ambiciosos proyectos económicos para explotación de yacimientos de minerales raros, aluminio en Rusia y otros más que acaba de anunciar permitirán a Moscú superar la crisis económica, generada por la frustrada invasión a Ucrania.
Dijo que 4 millones de toneladas de carga que se transportaron en 2014 a través del Corredor del Mar del Norte al Estrecho de Bering en 2024 se incrementaron a 38 millones de toneladas y en 2030 podrían llegar a los 100 millones de toneladas.
Anunció planes de una conexión global industrial, agrícola y de energía con mercados de consumo, con vías más cortas, seguras y económicamente viables, usando una nueva generación de rompehielos nucleares, para conectar San Petersburgo con Vladivostok, a través de Murmansk.
Debemos trabajar en la construcción y órdenes de construcción de barcos, desarrollando una industria naviera que sirva a nuestros objetivos estratégicos, como el transporte de gas licuado, productos del petróleo, carbón y otros bienes, a través del Ártico, “en lo que inversionistas y operadores de logística internacional podrían tener grandes ganancias”..
“Eso permitiría incrementar la producción de minerales y otros ricos recursos de la zona del Ártico, con apoyo de sistemas ferroviarios, construcción de más puertos marítimos y la infraestructura necesaria,” dijo Putin.
”Putin calificó como “confrontación” las sanciones económicas europeas, tras su invasión a Ucrania, igual que los intercambios científicos, educativos y culturales y “advirtió,” que “aumenta la competencia y pelea, por posiciones en esa región.”
A pesar de graves pérdidas humanas y económicas en Ucrania, anunció ambiciosos planes para crear nuevas rutas marítimas Transártico, explotar ricos yacimientos petroleros, de minerales raros, metales y hasta la creación de centros turísticos de esa región, con la participación “de capital extranjero” que, dadas las circunstancias, sólo podría venir ahora de Estados Unidos.