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Lo que era impensable hace no más de tres años, se está volviendo realidad. El PRD y el PAN están cada vez más unidos y a nivel de dirigencias ya se habla de una alianza para la elección presidencial de 2018. Los obstáculos no son menores, pero el tema ya está sobre la mesa.

La encuesta de Reforma de este fin de semana da algunas claves para entender este acercamiento. En términos del porcentaje de intención de voto, el PRD ya está más cerca del PVEM que del PAN. Además, aun con sus candidatos más fuertes, ni el PAN ni el PRD alcanzan por sí solos a Andrés Manuel López Obrador, de Morena.

La ruta ya está trazada. Ahí están las alianzas en cinco (de 12) estados para las elecciones de este año. Incluso en Chihuahua, donde no hubo alianza, el PRD ya se está alineando con el PAN. Otra señal se dio la semana pasada, cuando a nivel legislativo formaron un frente común en el Congreso ante el “peligro inminente” de que el PRI “achique” las reformas anticorrupción.

Ricardo Anaya ha justificado las alianzas con el argumento de que entre ambos partidos hay tantas coincidencias como divergencias. El viernes pasado, en un seminario en el ITAM, dijo que es un asunto de justicia y de construcción de buen gobierno. Por su parte, Agustín Basave consideró que se trata de uniones “pragmáticas” contra los “gobiernos corruptos” del PRI.

Al final, la decisión de ir juntos en el 2018 trasciende ideologías y principios. Lo importante son los votos y su peso en términos de prerrogativas y posiciones de poder. Así, una coalición tiene mucho sentido para el PRD, un partido que en caso de ir solo a la elección podría ser diezmado por Morena. La coalición le podría ayudar a salvar la franquicia, con todo lo que ello implica.

Para el PAN, el cálculo es más complicado. Al igual que al PRI, le conviene la división entre PRD y Morena. La coalición evitaría que la izquierda se uniera formalmente. El problema es que, en los hechos, el voto de un PRD aliado con un partido de derecha también podría migrar hacia Morena. Es muy difícil saber qué tanto le sumaría el PRD.

El “peligro inminente” de que el PRI tome ventaja en las elecciones de este año ha unido al PAN y al PRD. En 2018, podría ser Morena el que los una para volver realidad lo impensable.