Minuto a Minuto

Deportes FIFA invita a la influencer Ino Cat al partido México vs Corea del Sur tras denunciar racismo
La influencer surcoreana Ino Cat acusó a un aficionado mexicano de hacer un gesto racista en un duelo del Mundial 2026
Nacional “¿Qué caso tiene que marchen al Estadio CDMX? ¿Para qué?”, cuestiona Sheinbaum a la CNTE
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que hay diálogo abierto con la CNTE y cuestionó sus marchas con motivo del Mundial 2026
Deportes Jornada del 16 de junio impone récord de asistencia a los estadios de un Mundial
La FIFA confirmó cuántos aficionado acudieron a los cuatro partidos del martes 16 de junio en el Mundial 2026
Deportes EE.UU. gestiona la visa para la madre del portero Vozinha, tras su histórica actuación ante España
Vozinha, portero de Cabo Verde, es una de las figuras del Mundial 2026 tras su destacada actuacion en el empate 0-0 ante España
mundial 2026 Derriban un dron que sobrevoló el entrenamiento de Corea del Sur en Guadalajara
Autoridades mexicanas derribaron un dron no autorizado que sobrevoló el entrenamiento a puerta cerrada de Corea del Sur

Dos revoluciones mexicanas bajaron del Norte en 1913: la constitucionalista, que tenía apetito de gobierno, y la villista, una formidable máquina de guerra que destruía pero no gobernaba.

El caudillo militar de la primera fue Álvaro Obregón; el de la segunda, Francisco Villa. En estos dos personajes había ethos guerrero, ambición de poder y de riqueza personal.

El ejército de Obregón nació de la rebelión de dos gobiernos estatales, Sonora y Coahuila, contra un golpe de Estado en la Ciudad de México. Conservaría siempre esa marca de origen: el de una fuerza armada nacida de gobiernos constituidos.

El ejército de Villa surgió de la rebelión de los pueblos de Chihuahua, también contra el golpe del centro, pero sin el colchón del gobierno local, disuelto por el asesinato precoz del gobernador rebelde, Abraham González.

Los villistas conservarían siempre la huella de su rebeldía primitiva, cruzada de forajidos y cuatreros, como el propio Villa y sus lugartenientes, Rodolfo Fierro o Tomas Urbina.

Obregón resultó ser el inesperado genio militar de un ejército que quería restablecer el orden constitucional.

Villa fue una inesperada fuerza de la naturaleza, cuya violencia careció, en lo esencial, del proyecto de gobernar y establecer un orden. Su violencia conservó siempre un rastro de desmesura criminal.

Obregón fue implacable en la lucha por el poder, pero ejerció las crueldades de la guerra con un sentido político. Villa fue un guerrero portentoso, pero también un matón sin rival en la historia de Mexico. Y matón en jefe de varios matones.

A la hora de enriquecerse, Obregón optó por ser empresario agrícola, organizador de productores en los valles irrigados de Sonora.

Villa fue siempre un depredador, un jefe de jefes autorizados para la extorsión y el saqueo.

Las formas empresariales de Obregón anticipan la lógica del Norte emprendedor y moderno. Las formas violentas de Villa están en la lógica del narco y del crimen organizado que también bajó del Norte.

El historiador Reidezel Mendoza nos recuerda en estos días el trayecto violento de Villa. La biografía por editarse de Ignacio Almada Bay reconstruye el camino de Obregón.

Los fantasmas de Villa y Obregón combaten todavía en el México y en el Norte de hoy.