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El encabezado es paráfrasis de los gritos que el todavía gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, escuchaba con deleite durante su visita al Congreso en noviembre de 2024. “No estás solo, no estás solo”, gritaban los diputados de Morena, con sus pastores al lado y sus puños de la mano izquierda, cerrados y marcando al aire el ritmo. Lo mismo hicieron los senadores de su propio partido, el del papá de Andy.

Yo digo hoy que Rubén Rocha Moya no está solo. Claro que no.

En la lista del Departamento de Justicia de los Estados Unidos pidiendo su arresto y remisión al país del norte para ser juzgado por narcotráfico, conspiración para enviar drogas a los Estados Unidos, corrupción y delitos de armas, le acompañan otros distinguidos morenistas.

No está solo.

Para más señas, están con él Enrique Inzunza, senador por Sinaloa, el actual alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y otros distinguidos señores que todavía son o fueron poderosa autoridad policíaca en el malhadado estado que tanto estimo. Para un total de diez; todos varones, todos morenistas, todos presumibles narcos.

Pero Rubén Rocha Moya y amigos que le acompañan no están solos. El gobierno de Morena está con ellos.

El comunicado que la mañana de ayer leyó para iniciar la conferencia mañanera la señora presidenta con A de mujer, fue rotundamente claro: la solicitud de captura y envío de esos integrantes de un narcogobierno del cual todo mundo habla, no aporta pruebas claras y sólidas para su detención, así que no hay tu tía.

A mayor abundamiento, la señora Sheinbaum expresó la molestia de México (que no me incluye) porque el asunto había sido dado a conocer públicamente en lugar de tratarlo en lo oscurito con el gobierno mexicano. El imberbe secretario de Relaciones Exteriores ya envió al embajador Johnson un extrañamiento sobre este particular. Asunto turnado a la Fiscal General de la República con instrucción de dictaminar que no hay sustento para la detención.

Ayer en este mismo sitio señalé que ante el vendaval de pruebas que tiene el gobierno de Trump para meter a esta pandilla al bote, y que les han sido proporcionados por antiguos camaradas, protegidos y patrocinadores generosos del señor gobernador y sus compinches (el que menos, un estipendio de once mil pesos mensuales; el gober aparentemente 300 mil), doña Claudia estaba entre la espada y la pared. O se lanzaba al ruedo a defender a sus compañeros de partido, y hundirse en el mismo barco, o marcaba una línea que la separase del crimen organizado y dejara que los procedimientos de ley le dieran curso al asunto.

Recordé yo ayer la sabiduría popular mexicana de que no se puede simultáneamente silbar y comer pinole. Doña Claudia quiere convencernos de que estoy equivocado. Ella pretende seguir protegiendo a los maleantes —tragar pinole— y seguir silbando la cantaleta de la soberanía nacional y el artículo 40 constitucional. Porque, como bien dice, es un asunto político, y los asuntos políticos solamente se resuelven cuando hay voluntad política para que anden.

Está comprando tiempo.

Se equivoca, porque hay un Trump que todo lo ve y todo lo juzga, y que aunque no nos gusta, no está manco, pero doña Claudia tiene las herramientas para retrasar este circo de tres pistas.

Primero, para poder detener al gober precioso, a su alcalde favorito Gámez, y al senador virtuoso, Inzunza, hay que ordenarle a los legisladores federales que abran un juicio de procedencia, en el caso de que la fiscal general de la República decida que las presunciones de los gringos son fundadas. Sólo así, el Congreso del Estado Libre y Soberano de Sinaloa les quitaría luego el fuero que hoy les protege.

Hecho lo anterior, los pillos tienen que pasar por un juicio de extracción, que tendría que ordenar la Procuraduría y a Relaciones Exteriores entregue el paquetito a los estadounidenses.

Conociendo la celeridad del aparato jurídico de nuestro país, recién remodelado, ¿como para cuántos años le gusta el asuntito?

Para entonces Donald Trump ya será historia anecdótica y los mexicanos nos habremos olvidado de todo.

No: Rubén Rocha Moya tiene razón cuando dice que no está solo, y que en este escándalo NO va a pasar nada.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): ¿Quieren más?

La señora presidenta con A de mujer dijo ayer que a ella no se le olvida el encargo que le hicieron desde La Chingada, de joder a la gobernadora de Chihuahua.

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