Minuto a Minuto

Nacional Ciudad de México prepara protocolo durante el Mundial 2026 por brote de sarampión y ébola
La Secretaría de Salud aseguró que el riesgo de contagio de ébola en México es bajo, aunque mantiene vigilancia en aeropuertos
Economía y Finanzas El sector agroalimentario mexicano ve la estacionalidad como el mayor riesgo del T-MEC
El presidente del CNA advirtió que la revisión del T-MEC afectaría a productos como el tomate, espárragos, fresas, aguacate y pepino
Internacional Trump insiste en que el uranio enriquecido de Irán debe ser entregado a EE.UU.
Estados Unidos e Irán han intensificado en los últimos días sus contactos y ultiman los detalles de un acuerdo que permitiría poner fin a la guerra
Nacional SCJN invalida normas sobre terapias de conversión sexual en Guanajuato
La SCJN señaló que las terapias de conversión vulneran derechos como la igualdad, la salud y el libre desarrollo de la personalidad
Nacional Presentan el “Plan General de Operación Kukulcán” por el Mundial 2026
Con el "Plan Kukulcán" en marcha y el respaldo de las fuerzas armadas, Quintana Roo se declara listo para proyectar su mejor versión ante los ojos del mundo durante el certamen de la FIFA

Aún no arranca el T-MEC y, según se entiende del embajador chino, ya aquí pueden estar violando el capítulo 32, artículo 32.10, que prohíbe acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado: el sector titulado Non-Market Country.

Junto al canciller mexicano, el embajador informó ayer que su gobierno financiará con 600 millones de dólares la refinería de Dos Bocas y que “China tiene muchos planes para invertir en México”.

Pero el artículo 32.10 indica en sus cinco apartados la obligatoriedad de los firmantes de informar si negocia con China, pues se refiere a países “sin economía de mercado”.

Fue por eso que la secretaria de Energía negó enseguida que Dos Bocas tenga financiamiento de bancos chinos: “No estamos sustentados por ningún banco. No sé en qué contexto el embajador dio esas declaraciones”.

Aunque tampoco es que sea la funcionaria mejor informada. Es de recordar su respuesta de “no los traigo a la mano”, cuando en una Mañanera el Ejecutivo le pidió datos sobre la importación de gasolina en el país.

De ahí que, sobre su propio desmentido, titubeó: “Desconozco si alguien fue al banco chino y pidió recursos, argumentando algún trabajo en la refinería. Vamos a trabajar con muchas empresas y eso lo desconozco”.

Porque el embajador lo anunció en un acto tan oficial como el Seminario “Día de China”, en el que detalló también que Pekín planea participar en el desarrollo la petroquímica mexicana.

Sin embargo, el desenfreno de México por negociar con China viene desde el sexenio pasado, a pesar de que China es una dictadura que no se somete a reglas universales y trampea con la depreciación artificial de su moneda.

Y de que perdemos en el intercambio bilateral: 50 mil millones de dólares son para China y cinco mil millones para México. Además, no es un país confiable porque comercia mercancía triangulada, pirata y fabricada en cárceles para disidentes y enfermos mentales.

De todos modos, la pasada administración se empecinó en acercarse a China y uno de los peores errores fue otorgarle la frustrada licitación del tren de alta velocidad México-Querétaro, que estaba valuado en tres mil 750 millones de dólares.

Aquella decisión del anterior gobierno se produjo en un contexto de guerra comercial entre su principal socio comercial, Estados Unidos, y China: un contencioso que continúa, pero que entonces llevó al presidente Obama a una firmeza inusual en él:

“China desea establecer las reglas con el crecimiento más rápido del mundo. Eso pondría a nuestras empresas en desventaja. ¿Por qué deberíamos dejar que eso ocurra? Somos nosotros quienes vamos a fijar esas condiciones”.

En medio de esta batalla de nuestro principal aliado económico, es un desatino que sigamos con la obsesión china.