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La palabra nepotismo resultó muy fuerte para la alianza oficialista en el Congreso. No pudieron tragarla sin regurgitar y le enmendaron la plana a la presidenta Sheinbaum, cambiándole la iniciativa de ley que mandó al respecto.

No por mucho, por tres añitos. La Presidenta quería esa ley vigente para las elecciones de 2027. Se la aprobaron para las de 2030.

Tres añitos más de nepotismo legal aprobaron los senadores. Faltan los diputados. Veremos.

Parece nada la enmienda, pero es notoria. El Senado le enmendó la plana a la Presidenta con un par de números y alguna coma, luego de no haberle cambiado nada a lo que enviaron su antecesor y ella.

¿Rebelión en la granja? Ellos sabrán. Le enmendaron la plana a la Presidenta, sin duda. ¿No se la habían enmendado antes? No.

¿Cuál puede ser la razón de fondo que la Presidenta tiene para tratar de reducir la inclinación al nepotismo de su alianza hegemónica? No lo sabemos.

Un poco de vergüenza, quizá, por la afición de su alianza al nepotismo, como nos dicen las noticias todos los días sobre la multiplicación de prebendas y puestos entregados a familiares.

Unos cuantos apellidos de la alianza hegemónica cruzan sin pudor por las nóminas gubernamentales. Y ahora los senadores le dicen a la Presidenta que no les gusta su prisa para contener esa afición, que necesitan tres años más de nepotismo legal, un nepotismo plus.

Dicho y escuchado.

Lo que no se dice no existe, dijo con razón la presidenta Sheinbaum. Es ella la que ha puesto en el centro del ágora la palabra nepotismo, quien la ha enviado al Congreso y quien ha recibido del Senado una enmienda pequeña pero significativa , equivalente a un Sí, pero no exageres, Sí pero necesitamos tres años más de nepotismo.

Nepotismo plus.

Algo pernicioso e indeseable ve la presidenta Sheinbaum en la afición de sus partidarios al nepotismo. Algo teme de las pasiones y la lógica política del nepotismo. La reacción del Senado a su iniciativa de ley de alguna manera le da la razón a sus temores.

Hay un nepotismo plus en la alianza política que sostiene su Presidencia.